mitoPoiésis y cuerPos académicos en la Gestión Para el desarrollo en las instituciones de educación suPerior1 Yamil Omar J. Díaz Bustos Profesor investigador, uaem campus Oriente Introducción ciones. esto se explica porque constituyen una “realidad cultural extremadamente compleja, que en las construcciones mitopoiéticas2 se en- puede abordarse e interpretarse en perspectivas cuentra una racionalidad que puede ser múltiples y complementarias” (eliade, 1994: 12).interpretada de manera alterna. se trata de de acuerdo con cassirer, antes del surgimien- narrativas que mantienen un alto grado de ar- to del Estado, el mito (además del lenguaje, la ticulación y coherencia en los actos del habla, religión y el arte) fue un ensayo alternativo para especialmente porque involucran a sujetos capa- ordenar los sentimientos, pensamientos y deseos ces de lenguaje y acción, quienes transitan en de los hombres (cassirer, 2001:102). además, si un mundo de la vida que puede acercarlos o ge- bien el mito mantiene cierta autonomía porque nerar identidades de acuerdo con sus intereses, se presenta independiente y, de cierta manera, creencias y valoraciones, no necesariamente ex- como establecido para los hombres, no se debe plícitas, pero que implican determinado actuar olvidar nunca que es una forma de pensamien- intersubjetivo, es decir, el actuar orientado al to, una construcción exclusivamente humana, entendimiento, en nuestro caso, al de los actores que mantiene una fuerza intrínseca, un papel de los cuerpos académicos. ordenador y de cohesión social, que es el mis- al igual que cualquier ámbito del estudio de mo propósito que persigue el estado. sólo que la cultura, los mitos son muy complejos y no este último lo hace de manera mucho más ex- hay acuerdo en relación con su definición y fun- plícita. 37 núm. 35, enero / Junio 2009 Yamil omar J. díaz Bustos 2. El mito y su función hombre y, por ende, se dice que esta dicotomía (Kirk, 2002:273) implica otra: la del hombre pri- en el entendimiento del habla común el mito es mitivo y la del hombre racional, o simplemente apreciado de diferentes maneras. muy a menu- entre la mentalidad primitiva (prerracional) y la do se utiliza la palabra para hacer referencia a mentalidad racional. una creencia errónea. en muchas ocasiones, la se dice, incluso, que hay un pensamiento ra- expresión no se presenta de forma aislada, sino cional que se opone al pensamiento mítico (que que, por lo regular, se acentúa para señalar la no tiene fundamento racional). de ahí que el falsedad del mito. Por ejemplo, en la expresión razonamiento se haya extendido hasta llegar a mitos y creencias erróneas se evidencia que mito decir que una cosa es el pensamiento científico y se toma como sinónimo de concepción equivo- otra el mítico. opuesto a esta manera de pensar cada. Por eso es muy frecuente en el lenguaje or- encontramos que Gadamer (1997:25), al desen- dinario asociar al mito una mentira o algo esen- trañar el significado inicial de la palabra mythos cialmente falso. muchas veces se convierte en (discurso, proclamación, notificación), advierte parte de una referencia antagónica para destacar que en determinados pueblos, comunidades o la falsedad del mito. Por ejemplo: “mito y verdad grupos específicos, no se puede señalar el mito sobre el éxito en los negocios” o esta otra ex- como algo no verdadero. presión: “mitos y verdades sobre una buena ali- después, la antinomia mito-razón se transfor- mentación”, en cualquiera de los dos casos, la ma en la oposición entre ciencias y mito (cassi- frase revela una franca oposición entre mito y rer, 2001: 111) o entre metarrelatos y la pragmá- verdad. en nuestra cultura es también común se- tica del saber narrativo, hasta llegar finalmente a ñalar a una persona que miente consuetudinaria- la pregunta que se plantea mèlich en el prólogo mente como mitómano. a Mito y razón de Gadamer (1997:9): “¿Qué pa- en ocasiones es factible encontrar la oposi- pel desempeña el mito en una sociedad domi- ción entre mito y realidad,3 con lo que se alude nada por la razón?” o, como ya había advertido un mundo real y otro ficticio; otras veces, en lu- Kolakowsky (1999), la presencia del mito se en- gar de la conjunción se usa la disyunción: mito cuentra en ámbitos no míticos. o realidad, que tiene aproximadamente el mis- por su parte, Lévi-strauss lleva la antinomia a mo efecto. alternativamente, la idea de mito se lo aparentemente paradójico: “quizás haya llega- asocia a la de fantasía. Por ejemplo, se puede do el momento en que el pensamiento científico tener un enunciado como: las sirenas ¿mito o está en condiciones de incorporar los datos del realidad? Usado como fantasía, el mito implica pensamiento mítico” (1999: 13). Un poco más algo alejado de la realidad, en cierta medida, moderado, cassirer, en su Filosofía de las formas producto de la imaginación. muy cercano al simbólicas, comienza a reconocer que las verda- mito como fantasía se encuentra el mito como des extracientíficas son posibles. ficción, producto de nuestra imaginación; sin embargo, el término ficción, tomado como con- La función del mito cepto cercano al de mimesis4 se asocia a la rea- lidad, en tanto se conciba como una simulación Aunque el mito ejerce su influencia en diferen- de la misma. tes tipos de sociedades y culturas y de diversas La antinomia mito-razón prevalece aún en maneras, como la función alegórica ingenua, a la nuestra concepción acerca de los mitos y la racio- que alude Kirk (2002) cuando, por medio de él, nalidad. el logos, la palabra, el pensamiento, lo en las sociedades primitivas, los hombres expli- racional, polemiza con el mito, que ha llegado a caban determinados fenómenos de la naturaleza considerarse como opuesto a la razón. por lo re- o, en su caso, la fuerte asociación que determi- gular, la comparación entre mito y logos se asocia nadas culturas realizan entre mito y creación del a ciertos estadios del desarrollo de la razón en el mundo (universo). el mito se asocia también a 38 núm. 35, enero / Junio 2009 mitopoiésis y cuerpos académicos en la gestión para el desarrollo…, pp. 37-46 ciertos aspectos y funciones religiosas. Por ejem- en concreto, se tiene una posición cercana a plo, para eliade los mitos la de eliade (1994: 8) en relación con el mito, no como un estado mental o representación de un revelan, pues, la actividad creadora y desvelan momento histórico, sino más bien en su función la sacralidad (o simplemente la “sobre-naturali- proporcionadora de modelos —en el sentido de dad”) de sus obras. en suma, los mitos describen valoraciones ideales, pensadas como alcanza- las diversas, y a veces dramáticas, irrupciones de bles—, que hacen referencia a un conjunto de lo sagrado (o de lo “sobrenatural”) en el mundo. valores y creencias que dan significado a su vida es esta irrupción de lo sagrado la que fundamenta cotidiana —el mundo de la vida— y legitiman la realmente el mundo y la que lo hace tal como es racionalidad de sus actos. hoy día. más aún: el hombre es lo que es hoy, un ser mortal, sexuado y cultural, a consecuencia 3. Mitopoiesis de las intervenciones de los seres sobrenaturales (eliade, 1981: 6). el sentido en que se utiliza el término mitopoiesis está asociado al concepto de mito y al vocablo en este escrito se considera que los mitos no poiéo, que significa producir, hacer, fabricar, son exclusivos del ámbito sacro, sino, por el con- construir (cfr. Kirk, 2002). así, el término mito- trario, surgen, permean y permanecen en espa- poiético se refiere al espacio en que se fabrican cio y tiempo profano, con lo cual el mito queda o se construyen los mitos, no alude a un espacio absuelto de las barreras de lo sagrado (Kirk, sagrado, sino más bien a uno profano. en tanto 2002; Kolakowski, 1999; meyer y rowan, 2001, que el tiempo no es tampoco el del “hombre pri- y Zucker, 2001). sin embargo, en cuanto se mitivo”, sino el del hombre contemporáneo. hace referencia a la función social de los mitos el uso de mitopoiesis se debe a que se parte de hay fuertes coincidencias. entre ellas se desta- la concepción de meyer y rowan sobre los mitos ca su papel de cohesión y de articulación en la que se fundamentan en procesos coercitivos. el acción social. por lo tanto, se aprecia el mito término coercitivo no está aquí empleado de ma- desde la perspectiva de exempla (Kirk, 2002). en nera peyorativa, sino, más bien, se usa porque la este sentido, tiene una influencia importante en gestión en las instituciones de educación supe- la conducta y comportamiento de los humanos. rior públicas (ies) está limitada por mecanismos por ende, la asociación importante se establece reguladores, como los instrumentos prolépticos6 en el mito como ejemplo, modelo o paradigma, (planes y programas), o el conjunto de normas a los cuales se debería sumar tanto la acción asociadas a ellos. como la conducta. Con todo, que sean ejem- con esto se quiere decir que el papel que des- plares quiere decir que, en primera instancia, se empeñan las acciones prolépticas y coercitivas presentan como guías,5 pero no son normativas es fundamental para interpretar los mecanismos directas de la acción. tampoco son guías in- de poder en las ies. La narrativa asociada tiende flexibles, porque están expuestos a la valoración a crear las identidades sociales o de grupo, así y evaluación, a la interpretación, renovación y como los mecanismos objetivos y subjetivos de actualización. control. A este conjunto de elementos se vincu- estas narrativas míticas contienen una fuerte la otro, de creencias, valores y maneras de ver coherencia interna en sus argumentos, por lo el mundo: es una forma mitopoiética de la que cual no pueden considerarse irracionales, y mu- surge una estructura simbólica que le da sentido cho menos cuando se presentan como modelos a los modos de cooperación de los actores que, ejemplares, es decir, cuando lo fantástico es tan- entre otras cosas, legitima y trata de mantener gencial, cuando lo que importa es el contenido, un orden en las nuevas formas de gestión estra- la coherencia narrativa, la consistencia y el men- tégica para el desarrollo en las instituciones de saje que el propio mito conlleva. educación superior. 39 núm. 35, enero / Junio 2009 Yamil omar J. díaz Bustos se trata de un proceso mitopoiético, que ini- pero este mito se asocia a otro, al de la destruc- cia en la década de 1990 y que trató de interpre- ción. Un mito nuevo en un espacio no mítico tar de forma diferente el mundo, especialmente deberá de destruir —o al menos tratar de hacer- el académico. cuando se estableció que las ies lo— los resabios del anterior. en este mito se querían diferenciarse y entrar en un proceso de dice que las instituciones populistas no han sido modernización, en realidad estaban construyen- lo suficientemente efectivas para el logro de los do una narrativa similar a las de los mitos de un objetivos que ahora se evalúan en el modelo de nuevo comienzo: “para que algo verdaderamen- instituciones modernas en la cuales la excelen- te nuevo pueda comenzar, es preciso que los cia y la calidad desempeñan papeles centrales. restos y las ruinas del viejo ciclo estén comple- La narrativa de este mito desacredita la del an- tamente destruidos” (eliade, 1994:58). diferen- terior para destruirlo y construir, a partir de sus ciarse y modernizarse implicaba la negación de (supuestas) ruinas, uno nuevo. los valores, de las creencias, de las identidades, se da una fuerte transformación en la gestión de los programas y proyectos del mundo (mode- para el desarrollo de las ies, porque desde los no- lo) anterior, considerado como tradicional. venta se piensa en un cúmulo de recursos sobre Pero la mitopoiesis es compleja, porque el los cuales concursarán los actores, es decir, las ies, las mito del nuevo comienzo se asocia con el mito dependencias de educación superior, los grupos fundacional, que intentará de explicar el origen, y cuerpos académicos, así como los grupos que pero también “por qué se es así y no de otra ma- integran la gestión académico-administrativa de nera”. esta narrativa es importante porque trata estas instituciones. de legitimar el papel de los actores en la socie- La forma en que se concursa es por medio de dad o, en el caso que nos ocupa, en las institu- los programas que hemos denominado prolépti- ciones complejas, como lo son las ies. para que cos, que tienen una razón de ser y son concebi- el mito sea efectivo, deberá tener un anclaje7 en dos para un cambio estratégico. por lo tanto, la la conciencia (o en el inconsciente) individual, visión de futuro y la intervención para el cambio de manera que permita la acción por medio de están coligadas en este tipo de programas. acuerdos intersubjetivos. Estos acuerdos (aquel en la década de 1990, como estrategia (inter- conjunto de creencias y valores compartidos por vención) para el desarrollo de las ies, se privilegió el una comunidad o grupo social) implican que los Fondo para la modernización de la educación su- actores le den significado al conjunto de sus ac- perior (Fomes), en tanto que ya en este siglo, desde ciones. una perspectiva mucho más integral, el programa que sobresale es el programa integral de Fortaleci- 4. Gestión, enunciación mitopoiética miento institucional, que contiene algunos de los y cuerpos académicos elementos ya incorporados en el Fomes, como el apoyo a la investigación, docencia, e infraestruc- como se ha dicho, en la década de 1990 se tura; así como otros elementos provenientes del observan fuertes procesos de cambio, especial- Programa de Mejoramiento para el Profesorado mente ideológicos, en la política educativa. se (promep), para apoyo a la investigación, becas, construye el mito de una universidad moderna contratación de nuevos profesores-investigadores y diferenciada. se dice mito porque, inicialmen- y conformación de academias. a través del pro- te, más que apreciarse en los hechos, se vincula mep se dan las pautas para intentar un cambio en con una narrativa que trata de institucionalizarse la estrategia de desarrollo en las ies: se trata de lo- e introyectarse en las creencias y concepciones grar cierta integralidad en las acciones sustantivas de los principales actores o sujetos académicos. Es y propiciar una fuerte participación de las acade- el mito de un nuevo comienzo o, si se quiere, mias, entre ellas las de los cuerpos académicos. de una nueva creación, de un nuevo cosmos, Si a finales de los noventa y durante los dos asociado con una nueva forma de ver el mundo. o tres primeros años de este siglo se piensa en 40 núm. 35, enero / Junio 2009 mitopoiésis y cuerpos académicos en la gestión para el desarrollo…, pp. 37-46 el profesor de tiempo completo (ptc), o profesor- el cuerpo académico se va transformando en investigador, como el actor individual que pro- un exempla del quehacer universitario, ya no es piciará el cambio, no bien ya terminado el pri- el héroe o investigador individual el que toma el mer lustro de este siglo la importancia del actor papel central, sino que el cuerpo académico se cambia y se transforma de ptc en un conjunto vuelve el actor que refunda la organización aca- de ptc con cierta identidad teórica o empírica: el démica. No son ficticios, sino de carne y hueso. cuerpo académico. Lo importante es que se construye en su rededor el cuerpo académico, aunque con antece- una narrativa que los hace míticos, sobre todo dentes lejanos, es un constructo relativamente en el sentido en que son puestos como ejemplos moderno, es parte de las formas organizaciona- para los demás actores en la organización. son les propuestas por los diseñadores de la política formas de ser, actuar, reaccionar ante los contra- educativa y se asocia fuertemente con los pro- tiempos y adversidades o avatares; son formas de cesos estratégicos en las ies. es un actor que se ver el mundo, de integrarse en la organización, propone como ser y destino. de considerar al otro. es un ente que, hasta el momento, no está ple- este nuevo actor en la estructura de la gestión namente desarrollado. se diría que en su estado académica de la organización es un grupo de actual es un ser en sí y que lucha por convertirse trabajo que incluye diversos elementos de com- en un ser para sí. pero para alcanzar ese esta- plejidad: maneras en que se aprecia el mundo de dio es necesario que este ser logre —aunque en vida, formas de organizarse, mecanismos simbó- términos relativos—, su autonomía y obre con licos, formas de liderazgo, etc. estos grupos se cierto rango de libertad. dicho en pocas pala- constituyen como paradigmáticos para los de- bras, que forje su propio destino. La pregunta más. sin embargo, en la mayor parte de los casos subyacente es si ello es posible y cuáles son las cuenta con el apoyo o anuencia de los grupos condiciones de posibilidad. de poder, lo que da lugar a que se construyan Una respuesta se encuentra en la narrativa narrativas acerca de ellos. institucional, puesto que propone, desde princi- en el documento del promep, la referencia pa- pios de los noventa, una nueva alternativa a la radigmática que se asocia a los cuerpos acadé- función docente y de investigación: micos (ca) se expresa de diferentes maneras. por ejemplo, para un profesor es poseer un conjunto La vida académica en la mayoría de las univer- de atributos: perfil deseable, reconocimiento a la sidades públicas estatales e instituciones afines trayectoria docente, pertenencia al sistema na- se limitaba, hasta hace poco, a la labor docen- cional de investigadores, pertenencia a cuerpos te, a algunas actividades de orden cultural y, de académicos, especialmente si están consolida- manera muy menor, se realizaban actividades de dos, liderazgo en el ca, etc. como se observa, lo investigación (promep, 2006: 95). coercitivo se asocia con la narrativa institucio- nal, que es una forma alternativa de mitopoie- Lo anterior es parte de la introducción al aná- sis. así, se tiene que el promep denomina como lisis de los cuerpos académicos: “Un primer análi- figura académica al perfil deseable:8 sis de su operación e impactos en el proceso de Esta figura académica que tratándose de una fortalecimiento académico de las universidades universidad en otras latitudes, como por ejemplo públicas” del Programa de Mejoramiento del en la Unión americana, y prácticamente para to- profesorado (promep). además de la crítica ex- das las disciplinas, se le denomina simplemente plícita del párrafo, se encuentra parte de la profesor, implica que tal profesional realiza acti- narrativa que justifica el modelo actual: implí- vidades relacionadas con: cito está un afán diferenciador (mito de un nue- vo comienzo) y modernizador (mito de origen o • La transmisión del conocimiento y la aten- fundacional). ción individual o en grupo de estudiantes, 41 núm. 35, enero / Junio 2009 Yamil omar J. díaz Bustos que permitan coadyuvar a su mejor desem- no de sus integrantes formará parte de alguno de peño (docencia y tutoría). ellos) y, por ende, serán los que se atribuirán la • La generación del conocimiento o aplica- toma de decisiones estratégicas en las institucio- ción innovadora de éste nes de educación superior. • El buen funcionamiento del departamento, Junto con el ca se asimila una estructura orga- división o entidad de su adscripción, según nizacional que la narrativa institucional considera el organigrama de la institución (gestión como poderosa para la gestión: la dependencia académica), y la difusión de las actividades de educación superior. Ésta es una apropiación Universitarias (promep, 2006: 69). y adaptación del sistema departamental estadu- nidense (colleges) así como de la estructura or- en el exempla, la forma de ver el mundo en la ganizacional de la Universidad autónoma me- gestión para el desarrollo,9 el profesor debe ser tropolitana. Forma parte de la gestión del sistema profesor e investigador y no como tradicional- educativo de educación superior y es transmitida mente (históricamente), en un modelo en el cual de manera coercitiva, al igual que el ca, para las se disociaba la investigación y la docencia. se ies públicas estatales. también este tipo de orga- ejemplifica con la “Unión Americana” sin resca- nización forma parte del mito, ya que se piensa tar la historia de la educación en el país vecino, que, por medio de ésta se cohesionan mejor las el exempla se convierte en parte del mito. actividades disciplinares cercanas y se eficienta al cuerpo académico su forma vital le ha sido la administración de los recursos. se dice que es dada. su función y sus resultados son evaluados una forma matricial de organización, en que los de diferentes maneras; de ahí se cierne su tras- procesos son parte relevante del sistema. cender. el ca no puede estar divorciado de este La pregunta es: ¿quién es el actor principal en proceso vital porque existen lazos de inexorable este sistema? desde nuestra perspectiva, el ca, dependencia. el cuerpo académico ha sido pro- al mismo tiempo que es actor se vuelve parte de puesto como paradigma del proceso de la ges- una compleja estructura organizacional —in- tión académica. se vislumbró, a principios del cluyendo tanto el proceso académico como las siglo actual, que la opción organizacional para formas en que se establece el poder en la estruc- la generación y aplicación del conocimiento era tura organizacional—, con relaciones espaciales esta forma relativamente novedosa de organiza- múltiples (redes de ca) en el ámbito interno y en ción de las actividades de investigación, docen- el externo, y con funciones sumamente comple- cia y gestión académica. pero en pocas ies los jas que trascienden lo académico. ca surgieron como algo espontáneo. a partir del el ca no será analizado sólo por la relación suje- promep fueron en parte, y una parte (una pre- to-objeto, sino por la triada sujeto-objeto-medio. condición) de los requisitos para la obtención esto implica que, en un periodo relativamente de recursos extraordinarios. no obstante, con el corto, de los años noventa del siglo pasado en transcurso del tiempo, el ca se va haciendo más adelante, los valores y la cultura, así como los complejo, digamos, a modo de ejemplo, que actores y las formas organizacionales han cam- hoy día ya no es la precondición, sino la con- biado súbitamente. Los nuevos actores también dición sine qua non para la obtención de esos constituyen parte activa de la toma de las deci- recursos. siones estratégicas en las ies y, asimismo, de su el ca queda asimilado a la cultura y a la ges- ejecución. La narrativa nos dice que el sujeto tión estratégica para el desarrollo de las ies. La tradicional, el anterior a los años noventa, aquel tendencia en las ies es que los ptc sean la parte más que tomaba las decisiones políticamente, está importante de la estructura del ca. pero, además, siendo paulatina, pero continuamente, trans- son o serán parte conformante del poder en las formado. El sujeto de la modernización, en este ies, de los grupos y cuerpos colegiados (o algu- caso el ca, está tomando su lugar, la narrativa 42 núm. 35, enero / Junio 2009 mitopoiésis y cuerpos académicos en la gestión para el desarrollo…, pp. 37-46 nos dice que con mayor capacidad interpretativa sobre el cual debe transitar en su vida académi- y mejor visión de los procesos académicos que ca. así, los mecanismos de coerción tienden a el sujeto tradicional, que jugaba más con el po- institucionalizarse en tanto los actores los tomen der y con la política. como valores propios. ¿cómo se explicaría el fenómeno académico sin embargo, en la modernización educativa desde la simple perspectiva de la gestión admi- estos elementos coercitivos, asociados a sus res- nistrativa, o de la visión populista, o de posicio- pectivas narrativas, propenden a la destrucción o nes que privilegian el proceso administrativo so- subordinación de los valores considerados como bre el académico? La narrativa nos señala que tradicionales, con lo cual se abre la pauta para el surgimiento de este nuevo ser, este actor mo- una nueva época de prestigio (excelencia) y po- derno, se constituye en la alternativa frente a lo der académico. se instaura una etapa en la que estipulado como tradicional. surgen de manera importante las relaciones mul- el ca es el sujeto cognoscente y propenso al tidisciplinarias y multidimensionales, que tam- cambio. Es un sujeto que actúa sobre su medio bién se coligan con un conjunto de valores de la y establece una relación activa, flexible, evalua- gestión académica. dora y reflexiva, con visión estratégica de largo Es un conjunto de valores que trata de revocar alcance. Entonces, lo que este sujeto hace al a los anteriores, considerados tradicionales, y, actuar sobre su medio es establecer una acción como se ha recalcado, los nuevos valores están comunicativa, con diferentes pretensiones, pero asociados a determinadas narrativas que tratan de con una fuerte vocación interventora, que con- institucionalizarse. con todo, los valores se dife- lleva la propia estrategia, es decir, por una parte, rencian de los anteriores, pero se tratan de indi- conocer el medio, pero por otra, cambiarlo. ferenciar del conjunto de actores institucionales; sin embargo, esta socialización corre el riesgo los valores en cierta medida y en determinado de caer en la simple racionalidad instrumental, momento se vuelven paramétricos: ¿de qué otra la cual puede dar como resultado el sometimien- forma medir uno de los valores centrales de la to externo de determinados valores académicos, gestión académica como es la calidad (o la ex- por ejemplo, cuando un programa educativo o celencia)? ¿cómo hacer posible la referencia, las el mismo cuerpo académico se subordinan a los metas, las marcas y, por ende, el horizonte aca- mecanismos de mercado —lo que no es raro, démico? La tendencia desde la perspectiva de porque la narrativa actual privilegia un conjun- las acciones prolépticas es la generación de iso- to de acciones que se asocian con el interés del morfismos organizacionales. Porque si se quiere mercado. generar valores culturales, éstos tienen que ser Los mecanismos e instrumentos de gestión es- durables (o al menos temporalmente indefini- tán asociados a la obtención de fines y la eficiencia dos), individualizables, pero compartidos y, fi- organizacional. A modo de ejemplo, señalamos nalmente, reproducibles por/para los actores de que para los cuerpos académicos una forma de la organización. coerción está en su asociación con las reglas del como todo cambio organizacional, el mito tra- juego convenidas cuando un actor individual se ta de que los valores sean aceptados por todos y incorpora a este ente colectivo. eventualmente que se instauren en un todo armónico, equilibra- el ca es evaluado de acuerdo con sus labores de do, estable. mucho de esto tiene que ver con los docencia, investigación y gestión académica. cuerpos académicos y la estructura de la gestión Los indicadores serán los parámetros de su eva- académica para el desarrollo. con la adopción luación, permanencia y mejora en términos de del ca como actor privilegiado de la estructura calidad —una narrativa común en las ies—. al organizacional de las ies, se trata de que los valo- actor individual se le presenta como determina- res se vuelvan principios o creencias profundas. do en su actuar y como un modelo de calidad de otra manera, el canal de transmisión, el ca, no 43 núm. 35, enero / Junio 2009 Yamil omar J. díaz Bustos sería el adecuado si los valores se volveran laxos, aprecia es la lógica de una estructura burocrática, flexibles o contradictorios. Se trata entonces de en la cual lo impersonal es lo que prepondera. que el ca sea un elemento de estabilidad y a la si en las ies predominan las estructuras buro- vez de exempla. cráticas, entonces, parafraseando a Hegel, este así, la narrativa del mito trata de evitar el con- importante actor, el cuerpo académico, será un flicto y de generar identidades. El mito ya estable- ser en sí, mas no un ser para sí. La organización se cido no propende al cambio, sino a reproducir lo le presenta no como parte de una unidad que existente, los principios, creencias y valores. La armoniza con su ser, sino, más bien, es el ser desmitificación es lo contrario, porque se contra- que lo sobredetermina y, por ende, ajena a él. pone a lo fijo —a lo que se presupone, a los valo- puede llegar incluso a lo que se conoce como res anquilosados—. como narrativa, el mito —o simulación acotada, por medio de la cual, al po- en su caso la mitopoiesis en la organización—, seer el actor valores diferentes a los de la orga- trata de que la cultura y los valores intrínsecos nización o diferentes a los de los demás actores permanezcan, que el actor no vea la cultura con quienes interactúa, asume ciertas funciones como algo que se contrapone a sus propósitos, más no identidades. se establece una clara con- que no se sienta un ser excluido o enajenado. traposición entre los aspectos subjetivos con los de otra manera, el hombre percibiría la orga- objetivos del actor. Éste se considera, como se nización como una jaula de hierro, exógena y ha dicho, en una jaula de hierro, es decir, some- contrapuesta a él, a su ser. entonces tomaría a la tido a lo que ellos aprecian como arbitrariedades organización como un ente externo, ajeno y, de o imposiciones de la organización que van en ahí, la posibilidad de conflicto. contra de sus creencias. en los procesos de gestión, el ca cumple el pa- pel de estabilizador de la cultura de la gestión Conclusiones estratégica (interventora para el cambio). en este sentido, trata de evitar la contraposición de in- el cuerpo académico es un actor poderoso en tereses entre la organización y los actores, pues las instituciones de educación superior —públi- el conflicto no sólo se concibe desde una visión cas estatales—. su relevancia se aprecia tanto optimista, en la que las diferentes visiones de en su estructura funcional como en lo complejo los actores son llevadas a la arena para llegar a de las acciones prolépticas, es decir, de aquellas acuerdos y superar las diferentes posiciones. si orientadas hacia el alcance de una visión de fu- bien esto puede constituir una realidad, también turo. el ca se ha transformado si no en el princi- puede presentarse el escenario de que las rela- pal, al menos en un actor imprescindible de la ciones conflictivas trasciendan a posiciones an- gestión académica para el desarrollo que se ins- titéticas y, por ende, el conflicto sea difícilmente taura en las ies. no obstante, en su forma moder- superable. Y no lo será, a menos que desapa- na, su existencia la debe a un conjunto de narra- rezcan o aminoren las relaciones contradictorias tivas que se han denominado mitopoiéticas: las entre la vida objetiva (en la organización) y la narrativas que configuran un nuevo comienzo a subjetiva (el ser en la organización). partir de la negación del anterior. se construye si el actor en la organización no logra sus un mito sobre la negación del otro (aunque no aspiraciones subjetivas, es de esperarse que el totalmente aniquilado). conflicto se acentúe. Porque el actor, de manera el desarrollo mitopoiético en las organizacio- consciente o inconsciente, se sentirá ajeno a la nes mantiene, además de propósitos ejemplares, organización, o se percibirá como un instrumento un sistema de creencias sólido, un mundo de más en el proceso del trabajo académico. Esto es vida en el cual los actores, en este caso el cuer- negativo para la organización: un ser cosificado po académico, o sus integrantes, tienen intere- no es innovador, no da rienda suelta a su talento ses, creencias y valoraciones no necesariamen- y sus capacidades. por el contrario, lo que el actor te explícitas, pero que involucran determinado 44 núm. 35, enero / Junio 2009 mitopoiésis y cuerpos académicos en la gestión para el desarrollo…, pp. 37-46 actuar intersubjetivo, lo que permite asociarlo a eliade, 1981: 4). por su parte, Kirk (2002) in- referencias simbólicas.10 dica que, en griego, múthos viene a ser una el proceso mitopoiético tiene como propósi- declaración de alguien; pero también el térmi- to hacer compatibles los logros objetivos con los no múthoi significa historia o relato más que aspectos subjetivos del actor en la organización. afirmación o declaración (Kirk, 2002: 26). de esta manera encuentran un sentido, surgido 4 L iteralmente, mimesis significa imitación, desde la subjetividad, que no es incompatible pero, en este contexto, a lo que se quiere con su realidad objetiva. Ésta es una de las for- hacer referencia es a la relación entre el mo- mas en que se aprecia la articulación entre ca, delo (el mito) y su copia. creación de mitos y gestión para el desarrollo.11 5 se presenta como un paradigma, una orien- La perspectiva mitopoiética permite realizar tación (y enseñanza), un conjunto de creen- también una interpretación del mundo simbólico cias, pensamientos e ideas que son conside- en que los actores reconstruyen sus modelos, explí- radas como válidas. citos o implícitos, adquiridos o transmitidos, pero 6 el término proléptico se relaciona con una que le dan sentido a su quehacer cotidiano. visión hacia el futuro. sin embargo, conviven por otra parte, la autonomía del cuerpo aca- en él dimensiones ontológicas y epistemoló- démico depende, en principio, del alcance de gicas (cfr. díaz Bustos, 2009). sus acciones en los instrumentos de gestión por 7 E l lenguaje, por ejemplo, es una de las for- él desarrollados en las ies; esta dimensión prolép- mas de anclaje de nuestra forma de pensar; tica conlleva la autopoiésis del ca y constituye los valores y las creencias, para nuestra una de las primeras fases de la emancipación y cultura y forma de actuar, en cierto sentido de la construcción de sus propios espacios aca- son significados compartidos, que permiten démicos. considero que deberá transformarse de mantener determinados vínculos de carác- un medio para la gestión, en una condición sine ter social. qua non del proceso de gestión para el desarro- 8 También hay jerarquías en los perfiles. Por llo en las instituciones de educación superior. ejemplo, si un ptc no cuenta con grado de doctor, el perfil mínimo aceptable tendría Notas que ser con el grado de maestría. en tanto que si el profesor cuenta con grado de doctor, es 1 el artículo fue presentado como ponencia, perfil aceptable para la institución. “mitopoiesis y cuerpos académicos en las 9 s e entiende que asociados a la gestión para instituciones de educación superior”, en el el desarrollo se encuentran aquellos recur- 5º coloquio nacional de cuerpos académi- sos extraordinarios sobre los cuales tienen cos y Grupos de investigación en el análisis que concursar las ies: recursos del programa organizacional, celebrado en la uam-azca- integral de Fortalecimiento institucional (pifi) potzalco en el mes de junio de 2008. La ver- o del Conacyt. En conjunto, pueden definir sión actual tiene ligeras modificaciones que una estrategia para el desarrollo académico no afectan lo sustantivo del texto. de las ies. 2 L a mitopoiesis debe considerarse como un 10 incluso estas referencias simbólicas se apre- proceso poderoso de construcción de mi- cian fácilmente en el ámbito de la gestión tos, como las narrativas sobre calidad que para el desarrollo: cuerpo académico conso- tienden a conformar parte de las creencias lidado, habilitación del cuerpo académico, institucionalizadas de la gestión para el de- perfil deseable, etcétera. sarrollo en las ies. 11 debido al alcance del artículo, se pretendía 3 “opuesto tanto a logos, como más tarde a his- realizar un estudio exhaustivo de las rela- toria, mythos terminó por significar todo ‘lo ciones entre cuerpos académicos, mitopoié- que no puede existir en la realidad’” (mircea, sis y gestión para el desarrollo. 45 núm. 35, enero / Junio 2009 Yamil omar J. díaz Bustos Fuentes bibliográficas cardiel (coords.) 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