LAs GREGUERíAS Jacinto Chávez Garcia' ~ egún algunos diccionarios, la palabra greguería significa estrictamente : 'vocerío, gritería confusa de la gente' . An-tiguamente las greguerías eran todos aquellos ruídos incomprensibles que llegaban como eco de la plática entre varios: el murmullo es el humo de la conversación, escribirá años más tarde Gómez de la Serna en forma de greguería. Aunque de igual modo la palabra greguería se puede aplicar al ruido que hacen los lechones cuando buscan las tetas de su madre. Pero después de que Ramón bautizó cieno tipo de frases suyas, un poco humorísticas, un poco poéticas, dicho ténnino ha variado radicalmente en su concepto. La fonética del griego, en cieno sentido era greguerística, pues los puntos de aniculación del griego antiguo, se supone, eran muy cerrados y poco claros. De allí que este vocablo pronto cayera en desuso y no sería hasta principios del siglo XX, cuando Gómez de la Serna rescataría de las penumbras este arcaísmo hasta casi conve¡tirlo en un neologismo. La palabra en sí misma resulta irónica, pues su redescubridor refiere que un día tropezó con ella en el diccionarío y en ese mismo momento decidió que sus glosas humorales llevarían dicha denominación. De ese modo, decidió llamar greguerías a todas aquellas fulgurantes frases producto de la alquimia . Especialización en Lileratura Mexicana del siglo XX, UAM-A. 175 poética y el humor. Sin embargo, no sólo era darles un nombre a esas lineas breves y humorísticas, se trataba en definitiva de su descubrimiento más importante. • La crítica literaria, por su parte, en un vano afán por destruir a su autor y a ellas de paso, se le ocurrió decir al respecto que eran poesía en obleas, nada más acertado para éstas pues en la oblea hostial se sintetiza el devenir humano. También dijeron que son filosofia bailable, microidea, naderías, etcétera, pero lejos de ahuyentar a los curiosos lectores los atrajeron y hasta el poeta Valéry Larbaud se enamoró de ellas cuando en un periódico aparecieron reproducidas las primeras; los comen- tarios iban con la intención de sepultarlas para siempre pero ocurrió exactamente lo contrario y no sólo no murieron sino que poblaron la obra de Ramón convirtiéndola en un enorme hormiguero de greguerías. ¿Porqué entonces Gómez de la Serna eligió este vocablo, si en ellas hay un marcado matiz que rechaza esos significa- dos literales, ya que ni son algazara o tremolina y mucho menos alboroto? Ajuicio de su hermano Julio: "las greguerías no son gritería, ni algarabía. Pocas veces utiliza Ramón en ellas los signos de admiración para subir el tono. Yo las considero más bien en un sentido de mezcolanza, de observaciones hechas sin levantar la voz. Me parecen como una aleación de cosas impares."1 Siendo Ramón un mirador nato dirá de sí mismo: porque yo no soy más que una rendija por la que atisbo y veo. Ramón observa, examina las cosas para luego realizar una correlación entre ellas y descubrir lo que hay detrás, adelante o a sus costados, dándoles nuevos significados, aspectos y re- sultantes singulares, humorísticos en casi todos los casos. La lectura atenta y aguda de éstas dará la impresión de que atacan tópicos, prejuicios, opiniones impersonales, delibera- damente negativas. Pero lo harán sin crudeza, sin encono, 1 Julio Gómez de la Serna. Greguerías de Ramón G de la Serna, Navarra, Salvat, 1972, pag. lO. 176 Tema y variaciones de literatura 29 mirando la realidad, las cosas, con ternura, buscando sus as- pectos insospechados, procurando que no resulten ampulo- sas, que tengan sencillez, y que no ofrezcan conclusiones ni afinnaciones lapidarias. Pero que sea Ramón mi smo quien relate el dia del nacimiento de éstas: y aquél día de escepticismo y cansancio cogí todos los ingredientes de mi laboratorio, frasco por fra sco , y los mezclé. surgiendo de su precipitado, depuración y disolución radicales, la Greguería.2 Como un tributo a la abundante obra del españolísimo Ramón Gómez de la Serna, me tomo el atrevimiento de ofrecer a su buen juicio, lector, estos intentos míos de hacer greguerías al más puro estilo ramoniano: · iQué elegante el compás del elefante, pareciera que siempre está en un banquete de longevos, bailando el vals del tiempo! · ¿Los centavitos de hoy serán los pesos del mañana? · La muerte es el único remedio contra la enfennedad crónica de la vida. · La recámara de la pistola está deshecha: desarreglada su cama, revuelto el annario, y allá, en la antesala, el gati- llo maullando de hambre, a punto de arrojarse al cañón de la muerte. · La unidad rninima del pensamiento poético es la gregueria. , La Z se santigua devotamente siempre que se encuentra ante una T. · Las alforjas del tiempo van r~pletas de minutos atrasados. · Las greguerias son cortos circuitos en el cableado literario. · Las máquinas de escribir mudan de teclas a los doce poemas. · Las metáforas de la paz vuelan fracasadas sobre las rui- nas de la ciudad bombardeada. 2 Ramón Gómez de la Serna. Greguerías. Se!. y Pró!. de Julio G de la Serna, Navarra, Salvat, 1972 (Biblioteca General Salvat, 84), pp. 12-13. Jacinto Chávez Gorda I 77 · Las nubes son los pensamientos de una mente azul. · Las Ojalá ... terias son talleres en donde se reparan a diario cientos de ilusiones abolladas y esperanzas oxidadas. · Las plumas con que se firman los tratados de paz vuelan y nadie las vuelve a ver. · Le Monde es el periódico que Dios abre todas las mañanas. · Le quedaba tan grande el traje de poeta que por fin deci- dió mandarlo arreglar a la Academia y ahora sólo es un sim- ple escribidor. · Llegó la orden del Altísimo y fue entonces cuando miles de soldaditos armados de sus flechas acuáticas bajaron a so- focar la rebelión del polvo. · Lo mejor que le puede ocurrir a un muerto es pasarse de vivo. · Los ajos no tienen ojos. - Munnuran risueñas, las pimientas. · Los ancianos se bañan con la pátina del tiempo. · Los asteriscos son estrellitas en el ocaso de mis textos. · Los escritores disciplinados no pierden ocasión para crear. Aún a la hora de comer pedirán calamares en su tinta, por si se termina la que lleva su estilográfica. · Los espejos estrellados conservan las telarañas del golpe. · Los falsos aristócratas al estornudar dejan escapar un : " .. ¡ ¡Snob!! " muy sincero y espontáneo. · Los grandes tahúres nacen jugando a los dados, soltando de su vaso de limonada cubitos de hielo sobre la mesa. · Los higos son ratoncillos mojados con el rocío del vera- no, murciélagos arracimados en la higuera del alba. · Los músicos de la Orquesta se levantan para agradecer con interminables reverencias al tennino del concierto, como pingüinos que corren a mojar sus alas en esa engañosa marea de aplausos. · Los psicólogos: entrometidos con licencia. · Mamarraya: papalote marino. · Más vale que zozobre y no que fafalte, dijo el tartamudo, cuando se hizo a la mar.. . · Matrimonio : " Declaro la guerra en contra de ... " y todos echamos a correr en furiosa estampida. 178 Tema y variaciones de literatura 2 9 · Me da terror sólo de pensar la forma tan impúdica en que será vivido el siglo XXX. · Me extravié en el hirsuto bosque de su pubis. · Me pone furioso saber que no fu i yo el cartógrafo de esos mapas en tu espalda. · Mientras la muerte ríe a carcaja-j a-ja-jadas, el pobre moribundo en el suelo se dasangra-a-a-a-a ... · Mis deudas son lo único que me queda y no pienso deshacerme de ellas. Dijo el pobre. · Murciélagos: el sol de la mañana seca los ca lcetines húmedos de una noche muy caminada. · No hay abismo más aterrador que la boca de un Tirano . · No sólo olvidaba cerrar la puerta de su casa, también dejaba abiertos algunos paréntesis. · Nuestra lengua .es un ofidio que mes con mes cambia de piel. · Nuestro corazón es un viejo y gastado palimpsesto en el cual hemos escrito una y otra vez la misma historia de amor. · Oruga boca arriba: tren descarrilado entre la hojarasca. · Para quienes ti ~nen urgencia por morir se les recomienda escribir su testamento en taquigrafia. · Para sentirse redimido, Aquiles se casó con una mujer que vivía del talón. · Por el agujero del calcetín huye un pie libertino. · Proverbio bíblico: "Escribe, que Yo no te ayudaré". · Quien se extravía camino al cementerio no tiene más que seguir el rastro que van dejando esas miles de lagri millas enlutadas, peregrinas y contritas. · Salí a pescar un resfriado pero olvidé mi camada de estornudos. Tenía tan buena estrella aquel paciente que sanó a pesar de la intervención de los galenos. Tenía tan mala suerte el poeta que una vez le llegó a su casa una multa por circular en sentido figurado . zzzzzz .... zzzzzzzz ... zzzzzz .... duerme el abecedario. Jacinto Chávez Gorda 179