vida no utópica, pero que nos llevara ha mejorar el nivel de vida de los rnexicanos en el futuro. Por ello me enfoque al estudio de la participación ciudadana en México, cuestión estudiada desde distintos enfoque, que han producido un conocimiento y análisis muy diversos. Se que no podré ampliarme ni abarcar más pero espero que .tengan una idea de lo que es y será el efecto de la participación ciudadana en México. gracias por su atención. 3 nacido libre, con derechos a una perfecta libertad y al libre goce de todos los derechos y privilegios de las leyes de la naturaleza). Por ello el hombre a de ser el que tenga un juez que lo juzgue conforme a la ley, al estar dentro de la sociedad política. El individuo es ciudadano sólo si éste está en función del deber civil o dentro de las leyes del derecho civil, donde el Estado le de, el beneficio o el desaforó de las leyes naturales y del poder de los deberes de la autoridad, gozando de un privilegio por encima de la ley natural que forma parte del sentido del ser particular directo de la sociedad política. Rousseau en su apartado del poder soberano: " La suprema autoridad o soberanía reside en la voluntad general, de los ciudadanos" . En lugar del absolutismo regio y formulado por el "Estado" del solo Yo. La voluntad general, para se verdadera determinante, debe serlo en su objeto y en su escénica; ha partir de ser aplicable a todos, y que pierda su naturaleza recta cuando afecte los intereses de su objeto individual determinado. Así por naturaleza del pacto, todo acto de soberanía, es decir que todo acto auténtico de voluntad general obliga a favorecer igualmente ha todo ciudadano, de tal suerte que la soberanía no se conoce únicamente en el cuerpo de la nación sin distinguir a ninguno de los que la forman. Por ello, el pueblo será el autor de las leyes, y en ellos se iluminen a los ciudadanos, y es preciso de ellos un legislador. El ciudadano en el Estado Moderno ha sido interpretado como un individuo con poderes, autoridad civil y derechos públicos, como desde el orden político que el Estado y ante la sociedad le obliguen o deba obedecer. Es pues tomado como un sujeto colectivo, bien llamado desde la 4 administración pública el acto de incidir o "(cogestión) " de un estado democrático, o del principio mismo del contrato social. Las funciones de los ciudadanos: Todo ciudadano es un sujeto colectivo de la democracia, donde es un individuo con personalidad jurídica, con plenos derechos y obligaciones por igual. Al reconocer al ciudadano solo en la actividad política dentro del espacio público, dejando de serlo cuando se encontraba en la vida privada, en la función de sociedad civil. Es asi que la igualdad legal solo opera en la esfera pública y establecida en una unidad política abstracta, inducida en el contorno social dentro de los lazos que unifican al ciudadano con su similar; al tener como una contratación de desigualdad civil y no política. Esta desígualdad en la sociedad civil esta representada por la heterogeneidad de distintos grupos, formados por la élite política, la clase política, los organismos sociales de representación popular, los movimientos sociales, y los partidos políticos, como las distintas manifestaciones de los ciudadanos. En México, la formación de la entidad ciudadana tiene su origen en la conformación de un Estado Constitucional e Institucional, esto es con principios de reglas y deberes públicos, con gestión con el Estado y gestión pública con el ciudadano. El ciudadano mexicano esta inscrito en su constitución a partir de principios del siglo XIX y del XX; ya que en la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de mil novecientos diecisiete, los poderes de la República en los artículos treinta y cuatro, capitulo IV. De los ciudadanos mexicanos, "Son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, Teniendo la nacionalidad mexicana, reúnan, además, los siguientes 6 mismo, donde se participa hay uno o más actores sociales que han de interactuar en dirección a una acción material que ha de afectar en favor o en contra de su persona)3 La participación es sinónimo de coadyuvar, compartir, comulgar, cogestión social, es por ello que este término, esta ligado inevitablemente a una circunstancia específica junto ha un conjunto de voluntades humanas. El participar dentro de un ámbito social, económico, cultural y político, cuando los individuos deciden formar parte en lo social y económico, en una organización al construir una interacción racional con arreglo a fines determinados, que constituyen el motor de la participación. 4 Max Weber da el sentido positivista de la interpretación en que el ciudadano es la parte primordial del Estado, no obstante, la participación es siempre un acto social, colectivo y el producto de una decisión personal. Y no podría entenderse en consecuencia sin tomar en cuenta dos elementos complementarios: 1. La influencia de las necesidades sobre los individuos, pero sobretodo la voluntad personal de la influencia en la sociedad y la burocracia representativa. 5 2. La participación ciudadana no se explica sin la condición última de entenderla como un acto de orden del poder central y social, de las personas y la gestión pública ante las peticiones civiles, con una función formal o informal causada en un accidente de interacción social y política entre los individuos con personalidad jurídica. J LA SOCIEDAD EN LA PARTICIPACiÓN CIVIL; Madrid 1968. Núm. III L-P . • ARMANDO ARlEL. PARTICIPACIÓN POLÍTICA. Madrid 1992. p. 41 Editorial Provissa la. Edción. , FERNANDO SALAVERERT.- PARTICIPACiÓN 1996. Pág. 44 Universidad Iberoamericana. México. 9 CAPíTULO 2 El CONTEXTO DE LA PARTICIPACiÓN La Ciudadanía se explica desde la Sociedad Cívil: Cuando la sociedad es construida en sí misma como heterogénea, los individuos se relacionan involuntariamente en su naturaleza como seres sociables con capacidades únicas de acceder al medio que le rodea; poseyendo la necesidad egoísta de prevalecer sobre su cogestión. Si la civilidad es un conjunto de formas agregadas a su persona, cosa desarrollada durante muchas generaciones, concebidas bao el desarrollo mismo, gracias a la diversidad de ideas se gobierna a si mismo y es gobernado dentro de un orden y poder político dado a la humanidad con capacidades de detentar formas racionales para el mantenimiento social. Estas formas de unidad implican una constante declinación de ego individual a la sociedad, esto ha sido posible a través de la historia, y de grandes cambios en el proseguir de la evolución social. Se han descrito en la humanidad desde muy distintos planos teóricos e históricos. El materialismo describe al humano, con ambos géneros, compartido el transitar de la sociedad nómada a la formación de la familia nuclear, extensiva; hasta llegar a las sociedades comunales, donde se genera el hecho social del intercambio mercantil primitivo; que al pasar por el mecanismo monetario incontrolable donde el valor de la mercancía no tiene división de usos ni valor de cambio, de esta forma la etapa de esclavitud y la edad media es caracterizada por un caos económico que sin él no se 10 tuviese el tránsito al capitalismo. Pero no sería correcto hablar de una etapa histórica en un salto a otro, sin tomar en cuenta los fenómenos del proceso político racional de la acción humana a la evolución histórica que los generaron. Estos cambios están desarrollados y son evidentes en la sociedad de muchos y grandes filósofos como historiadores, antropólogos, científicos sociales, llevando la tarea de traducir tales fenómenos sociales, conformando teorías que pudieran visualizar los sistemas y gobiernos de un Estado, y a las teorías que dan una visión oscura del Estado en sí como del ciudadano. Gracias a estos epistemólogos de las ciencias sociales humanísticas el mundo conocido y por conocer no se reproduce. La polémica es el significado del ciudadano político. Este significado se da a partir de la identidad del ESTADO e INDIVIDUO con derechos y obligaciones con la sociedad polftica y civil. Manifestación que se hace evidente en las ideas de Locke. "Todo hombre tiene el derecho natural de los bienes: condición en la que se hallan naturalmente los hombres", es un Estado de libertad perfecta para ordenar sus actos y disponer de sus bienes y de sus personas como mejor les parezca, dentro de los límites de la ley natural, sin necesidad de solicitar autorización ni depender de la voluntad de ningún otro hombre.6 'JOHN LOCKE. LA SOCIEDAD CIVIL. Pág. 123, Editorial FCE. Ailo 1990, México). 16 por la conducta última del poder de decisión, al tener preferencias pOlíticas y sociales: "tal decisión ciudadana está inscrita en la sociedad moderna y capitalista, basada ésta en la desigualdad económica y política ante la sociedad, llamadas relaciones de explotación y dominación; la única manera de organizar una comunidad política era o fue, llevar a la formalización de la concepción de cada miembro adulto como ciudadano. Es decir, un sujeto con funciones públicas y deberes igualmente a todos los demás".8 Este aspecto de referencia a la democracia, se ha insertado en la formación de un Estado moderno, cuando en esa sociedad moderna al individuo se le reconocen sus derechos y poderes civiles en la actividad política, ascendiéndolo al estatus de ciudadano en su espacio público. La participación ciudadana es un acto solidario de la sociedad civil, que ha de tomar en cuenta al proceso de transición a la modernidad. (La modernidad a nivel socio-cultural en países industrializados o de occidente se han caracterizado, entre otros, por procesos de racionalización social, vigencia de cánones universales a nivel normativo, del desencantamiento del mundo, generando una reformulación constante de lo público y lo privado... En México la modernidad no es un proceso que se haya originado, más bien es un proyecto sociocultural e origen occidental, que abarca poco a poco todas las esferas de la vida social. 9 La modernidad inscrita en la esfera de lo público y lo privado, ha dado vínculos entre el individuo como tal a la formulación de elementos, que • ALBERTO ROCHA S. LA REIVINDICACIÓN DE LA DEMOCRACIA. Seminario de polltieo, afta 1993. Periódico "El Nacional". 18 de febrero de 1993). 9 LIDIA GIROLA: "NI RACIONALISTA NO DESENCANTADOS" Peculiaridades socioculturales del proceso de modernización a la mexicana: Revista Sociológica Núm. 2, Afta 8. "Lo público y lo privado" . 17 surgen de un proceso evolutivo de la civilización, que caracteriza a la cultura de las sociedades modernas, "Racionalización", "desencantamiento del mundo idealista", marcos valorativos de corte universal progresiva con formación de la sociedad de mas'as, recomposición de las bases de solidaridad e individualismo creciente, que han llevado al individuo a romper con el estado de naturaleza, y el crecimiento pausado del contrato social, para dar entrada al establecimiento de un orden, encaminado a una constante movilidad social. La constitución de una constante movilidad social, confronta día adra el fenómeno de movilización del proceso civilizatorio; dado en las sociedades post-industriales, ahí donde el desarrollo cultural se acompaña con el surgimiento del capitalismo y la conformación de un Estado nacional, con minimos elementos de orden y poder burocrático y primario; al existir las ciudades como centro de todos los asuntos comerciales, culturales, politicos, el individuo se abre espacios sociales para personalizar su condición de ciudadano, en la cogestión y gestión pública con las estructuras del poder central y del sistema político y social construido. La movilización cultural y el manejo del Estado, son acompañadas por una sociedad de mercado, al coexistir las relaciones entre lo público y lo privado. ("Las relaciones entre lo público y lo privado estaban claramente definidas, según el estamentado al que uno perteneciera; tenía más o menos derechos a tener una esfera íntima y privada de su persona. Un espacio y un tiempo propio, al resguardo del arbitrio ajeno... Con el advenimiento con lo que convencionalmente llamamos modernidad, la lucha por la igualdad a la libertad y los derechos individuales de los ciudadanos \8 ocasionaron que los limites de la esfera pública y privada, donde sólo la burguesía tenía algo que podía llamarse "vida íntima"W Esta relación de lo público y privado ha desatado los inconvenientes del derecho público del ciudadano para alcanzar un nivel y calidad de vida apropiado para su sobrevivencia, conformando generaciones con hábitos y costumbres cada vez más suprimidas, obligando al ciudadano ha manifestar en espacios del ámbito del poder público. La conformación de una participación ciudadana con carácter de intromisión política, introyectada dentro de la esfera o acción pública, al vincular el sentido connotado del ciudadano de racionalización voluntaria, interactuando con la sociedad; que ha conformado al monstruo del orden y el poder llamado Levi-atán, o Estado con poderes de determinar y dirigir, la acción de la sociedad dentro de la estructura pública, cuando la relación se abre o se separa, los integrantes de la sociedad civil procesan esa racionalización hacia cada individuo en un sentimiento valorativo y simbólico. ¿Cuál es ese sentir voluntario y simbólico de la sociedad civil que genera un acto conciente y racional del ciudadano? Anthony Giddens en su ensayo sobre los inconvenientes de la sociedad moderna nos dice, al determinar con una forma del sentido dialéctico o comparativo, de la global y lo local, que en las palabras del positivismo Weberiano, del llamado sentido mentado de la acción racional 10 LIDIA GIROLA: "NI RACIONALISTAS NO DESENCANTADOS" Ibid mayo-agosto Ano 1993, Págs. 160-\65. UAM-A. 19 de la personal, cuya interés y ámbito son locales o regionales, pueden no obtener o "compartir" experiencias, gustos con gente, que vive del otro lado del mundo. La fusión coherente o enajenadota del sentido común del interactuar individual entre la cogestión y la gestión del hombre: con los medios cautivo por la acción masificadota del poder, que solo vierte su aparente realidad, para dar paso a su formulación ideológica de crear tabú en la conciencia del ciudadano y generar una legitimidad en un orden cautivo. En un mundo donde el ciudadano no descuide un hecho anémico, dadas las características son marginadas en su expresión que es mediada por los medios masivos de comunicación, al dar instrucción de eventos distintos en la ciencia cotidiana. y a menudo producen sentímientos de "inversión" de la realidad: el objeto real parece tener una existencia menos concreta que toma su representación a través de los medios, las agrupaciones, movimientos, organizaciones, corporaciones etc., que son intervenidos." La instrumentación o formas de intromisión pública, acción del poder político; en los ciudadanos se entiende que, puede producirse la penetración de pretensiones de la acción participativa, sea en forma intrascendente o trascendental. "Cuando existe un cambio en las formas típicas del accionar social bajo el intento de elección con una perspectiva inducida a la conveniencia del voto. En otras palabras en el sentir voluntario del simbólico se diferencian del voluntario. 11 ANTHONY GIDDEN. SELECCiÓN E IDENTIDAD EN LA SOCIEDAD MODERNA. Afto 1981. UNIVERSIDAD STANFORD CALlF. Preso Word. Pág. 126. 20 a) El sentido voluntario es la manifestación de valores, ("con sentimientos, reconocimiento, una razón social, lazos familiares, identificación del carisma, sentido de participación a la pertenencia ideológica; una convergencia de pensamientos e ideas similares o de la simple sobrevivencia"). Que determinan sus inclinaciones a su elección del voto (x) ha tener la opción de abstenerse, o dar una preferencia a favor o en contra del régimen. b) El sentido simbólico, es la relación directa de las imágenes, mensaje y medios involuntarios de optar o elegir al azar, que sea, la causa inconsciente de la preferencia de una figura o mensaje, del evento comercial del objeto abstracto que es enviado o manifestado repetidas veces. Cuando me refiero al ciudadano en sí y el ciudadano para si, me refiero en una parte de la idea marxista del significado dado a la clase obrera de conciencia de clase, en el sentido colectivista donde la clase obrera toma conciencia del capitalismo y de su sistema de explotación, así como, del funcionamiento dentro de las instituciones económicas e industriales. Donde la clase obrera busca su fortalecimiento en el levantamiento armado y la conquista de la clase obrera. Pero no es si en la función del ciudadano, sino en cambio no hablo de igualdades económicas ni de clase, más bien de los derechos y deberes que el Estado da a sus ciudadanos para la procreación del orden y la conservación del poder de una sociedad unidad y fortalecida. 21 Con ello el México moderno ha adquirido el significante de una sociedad con conciente para sí, sino la ciudadanía consciente en sí, y que al romper con la enajenación y el simbolismo de su mundo. Adquíera esa conciencia para sí, donde fortalece sus valores y principios, al darle al sistema político una legitimidad y legalidad. Desde ese momento la clasificación ya no apaga el sentimiento del ser humano, al constituir individuos no solo con personalidad, sino con significado político, social, económico, cultural, educacional, en sus perfiles de ciudadano con poder de fuero y cogestión política. Citando a Stiner en la orgánica moderna, nos dice ("en el liberalismo y la democracia las diferencias y conos o igualdades en las ideas, cuando hablan de separar al sujeto del cuerpo orgánico del sistema social, y lo hacen vivir por lo menos una gran parte de su vida fuera del seno materno; lo hacen interactuar en un mundo desconocido, lleno de cosas y hechos sociales hasta entonces desconocidos para el sujeto, al que tendrá, que adaptarse y sobrevivir... Para el sujeto, este mundo donde la democracia es un vínculo diferente al poder, del que estaba acostumbrado, lo incluye como otro órgano sustituible, y con una función pro-recíproca con sus simílares o semejantes, de esa manera la sociedad recicla y cohesiona a la sociedad orgánica a otro individuo, no ya como en seno materno, donde el orden y el poder eran determinantes, sino como hombre libre con capacidad de decidir ante la autoridad política"). Ese carácter de automatización del ciudadano del sentimiento valorativo y simbólico, está en referencia al acomodo del sujeto en la sociedad civil. Distintos autores han nombrado de varias maneras y la han 22 clasificado. "Stuart N. Longtón y Nuria Cunill", nos dicen que la participación ciudadana en la sociedad civil es el evolucionar de un sistema político hacia un mayor respeto a los valores ciudadanos en los espacios democráticos. Haciendo notar que la racionalidad o conocimiento del ciudadano hacia la cultura política en ocasiones puede estar basada en expectativas, anticipándose a los hechos; que involucren a los asuntos del Estado (Collin y Stuart). a) La participación ciudadana puede ser asumida como un medio de fortalecimiento de la sociedad civil. Implicando incluso la transferencia a esta Sociedad Civil de decisiones que había permanecido tradicionalmente en manos del Estado o de la administración pública. b) Se puede colocar a la participación ciudadana con el Estado mismo, entendiéndolo como medio de socialización de la política que, en tanto se supone un nuevo espacio del ciudadano como sujeto social. 12 La Sociedad Civil es: un conglomerado complicado, cambiante, heterogéneo y contradictorio. Sin embargo, coincidimos con John Jeane en que la Sociedad Civil. ... "es un agregado de Instituciones, cuyos miembros participan en un conjunto de actividades no estatales, producción económica y cultural, vida doméstica y asociación de vida mutua, que persevera y transforma su identidad ejerciendo toda clase de presiones o 12 Idea tomada del texto de Participación Ciudadana del OCUMo Pág. 324. Cristina Sánchez Mejorada. 27 otros paises. De este modo los Estados buscan 2conciliar los objetivos nacionales con los de la economia internacional" ... ya que los mecanismos de mercado en la arena internacional producen inestabilidad y desajustes financieros, como los derivados en México desde 1972, 1976, 1982, 1986, 1988, 1994".15 Qué provocó desde las presiones de la banca internacional y el Fondo Monetario para el Desarrollo; una acción hacia paises con potenciales de producción secundaria y una economia débil a la transición inmediata o pausada hacia la apertura económica y política, dejando a las sociedades fuera del mercado mundial. La transición en México dentro de la globalización, toma una constante en la formación de un sistema político, que construye un tipo distinto de poder al interior de la clase politica, esta clase se divide entre los grupos, del tradicionalismo nacional revolucionario y los tecnócratas o profesores neoliberales, llamados ambos grupos Centro Oculto del Poder Estatal (COP). La Sociedad Civil también fue una fuerza de presión para incidir en la transición del poder, "La transición que no era otra cosa que, el intervalo que se extiende de un régimen político a otro". La transición está delimitada, de un lado, por el inicio del proceso de disolución del régimen autoritario, y del otro, por el establecimiento de algunas formas de democracia, el retorno a un régimen autoritario del surgimiento de una alternativa revolucionaria. La caracteristica de la transición es que en su " ERIC HOBSBAWM. HISTORIA CONTEMPORÁNEA DEL SIGLO XX. Edil. Critica. Afta 1998. Edición 3a. Págs. 347-355 28 transcurso las reglas del juego político no están definidas. No solo se hallan en flujo permanente, sino que, además, por lo general son objeto de una ardua contienda; los actores luchan no solo por satisfacer sus intereses inmediatos y/o de aquellos que dicen representar, sino también por definir las reglas y procedimientos cuya configuración determinará quiénes serán en el futuro los perdedores y los ganadores". 16 La Transición política, económica y social, implicó un cambio en la sociedad política y civil: transitando dar corporativismo revolucionario al liberalismo. a) Que implicó una apertura parcial del sistema autoritario que puede llegar o no a la democracia. b) Proceso de democratización, proceso que tiene como fin consolidar una democracia mínima y; c) La posibilidad de otro proceso llamado socialización, entendido como una democracia ampliada capaz de ir más allá de la democracia electoral e introducirse en los espacios económicos y sociales en beneficios de amplios sectores de la sociedad. y sabemos también que en este tránsito participan no solo la élite del poder y los partidos políticos, sino también en diversos grados de importancia a la sociedad civil. 17 16 Guillcnno o' Donnell, Phillippe e. Schminer: TRANSICION DESDE UN GOBIERNO AUTORITARJO. Cáp. 2: Pág. ¡ 9, AJlo ¡ 998. Edil. Padlos, Buenos Aires. " MIRJAM ALFIE e. LUIS MENDEZ H. S.e. y T. 1997. Pág. 16. 29 La participación ciudadana en la sociedad civil, ha sido dirigida por el Estado y los grupos y/o organizaciones no gubernamentales, causando que los intelectuales o críticos del régimen anterior que luchan contra la censura e inician el camino hacía la apertura; los profesionales llevan sus demandas para defender su interés gremial, al politizar más sus demandas, para llevar a la transición de la democratización del sistema social y político, favoreciendo a grupos creados por el movimiento mundial de Estados con potencial comercial. En el caso de México se ha visto como la Banca Mundial y el Fondo Monetario Internacional han acentuado su papel en dos organismos, a los cuales el gobierno le es materialmente imposible hacer a un lado como agente protagonista en la formulación de la política que se decide y ejecuta. Lo cual deja sólo como letra muerta a los artículos veinticinco y treinta y nueve de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: ... "el primero a la letra dice" corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que éste sea igual, que fortalezca la soberanía de la nación y ... etc., "en tanto que el treinta y nueve originalmente en el pueblo. Todo poder público demanda del pueblo y se instituye para beneficio de éste ... " etc. Formalmente la soberanía es la autonomía al interior del país para determinar la política económica, que decide y ejecuta el gobierno, éste parece como depositario de la voluntad del pueblo. "Y que también es la independencia de Estado con respecto a otros, esto es, no está subordinado a níngún otro poder externo o extranjero". "Pero en la realidad observamos que la polftica gubernamental entendida ésta como la toma de decisiones y ejecución de las mismas, no para 30 atender problemas contingenciales, sino programas permanentes de mediano y largo plazo; en materia económica están dictados al Poder Ejecutivo, por Organizaciones Internacionales (FMI), Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la (UEE) Unión de Estados Europeos y Estados Unidos; y al Gobierno Mexicano le corresponde hacerla suya y llevarla a cabo".18 Todas estas presiones conformaron dentro del sistema político una ruptura desde la estructura política del Estado, en un proceso de lucha y carrera de dos bandos, los duros y los blandos que, unos querían continuar con una estructura política y económica nacionalista y corporativizada, a una economía de los blandos por la apertura y el reformismo liberal de la constitución. Favoreciendo a un número limitado de la sociedad, creando un descontento por otro lado de los que eran excluidos o hacinados. El Estatismo, en la nueva situación política, favoreció el surgimiento de nuevos grupos, casi siempre bajo la forma de Organismos No Gubernamentales (ONG), dedicado por lo general a la defensa de los derechos humanos, y ni que decir del descontento expresado a través de la movilización de la clase obrera o de los movimientos populares por la protección de sus derechos sociales o por la demanda a su existencia.19 Un ejemplo de este favorecimiento se da en la política liberal social. "La sociedad se da así misma a organizaciones en las que se agrupan a individuos con actividades afines a propósitos comunes, para pugnar por la " HECTOR R. NÚÑEZ ESTRADA. GESTION y ESTRATEGIA. Pág. 49 alIo 1997 Edil. UAM-A CIAD. Administración. lO MIRIAM ALFIE COHEN y LUIS MENDEZ HERNÁNDEZ, SOCIEDAD CIVIL Y TRANSICIÓN EN MEXICO, Pág. 25 Ano. 1997. 31 defensa de sus legítimos intereses. Organizaciones que no siempre tienen objetivos políticos propiamente dichos o no forman, las más de las veces parte de sus fines primordiales. El pais requiere del fortalecimiento de otras organizaciones, que presentan un elemento fundamental en la consolidación de la cultura democrática y son instrumento efectivo de expresión ante la sociedad y gobierno, e instancias útiles para la concertación".20 Nos queda claro que no es posible considerar la existencia de una dicotomía ante la función que desempeña la estrategia política del Estado para la construcción de una transición del sistema de técnicos y profesionales políticos, que llevan en sus manos la continuidad del establecimiento de un mercado libre. Consecuencia de esto es el crecimiento de las Organizaciones No Gubernamentales, unido a la transición política del país, que ha generado en los individuos una acción ciudadana, rompiendo con algunos intereses de la sociedad. ("Como expresión de los intereses de la sociedad, los esfuerzos organizados para incrementar el control sobre los recursos y las instituciones reguladoras en situaciones sociales dadas, por parte de los grupos y movimientos de los hasta entonces excluidos de tal control,,).21 Las Organizaciones No Gubernamentales en la Sociedad Civil como actores de la transición del Estado, ha sido un factor de peso para que el gobierno llegase a la alternancia en un mismo sistema político. Los Organismos No Gubernamentales son actores que han visto en su historia lO CARLOS SALINAS DE GORTARI, PLAN NAC[ONAL DE DESARROLLO. Afto [988-1 11 P 9E 9A 4.R SE A. STIEFEN, ESTRUCTURAS DE PODER Y PARTIDOS POLlT[COS. Pág. 198, Mo 1990. 32 la conformación de una transición política del Estado autoritario al Estado democrático. Integrante de la sociedad civil las Organizaciones No Gubernamentales en México, buscan la liberalización del mercado nacional, favoreciendo el desarrollo de la globalización llevado a crear una consistencia social. "El conjunto de la Organización No Gubernamental en México que surgen hace unos treinta años, a partir de los años setentas, hoy existen más de cinco mil en todo el país. El. Centro Mexicano para la Filantropía, ha hecho una tipología en nueve diferentes grupos: Organizaciones No Gubernamentales busca la calidad de mejorar el medio ambiente y el nivel de vida de la población, ecologia, educación, salud, bienestar, ciencia y tecnología, arte y cultura, derechos humanos, educación cívica y desarrollo. En México el régimen anterior vio con reserva como surgían las Organizaciones No Gubernamentales, sin tener que, plantearse leyes a favor de las demás, con la intención de descalificarlas y acusaban de radicales e intransigentes, de ser parte de la oposición o también por recibir fondos del exterior. La Organización de las Naciones Unidas apoyan a estos con fondos para el mejoramiento de la comunidad o grupo marginado. Las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo trabajan de modo sistemático con los sectores populares. Su intencionalidad no es principalmente asistencial, sino promocional. En otras palabras buscan la 34 Hacienda Fiscal y del posible auxilio del fondo público. Al crecimiento de las Organizaciones No Gubernamentales se les debe a la ingerencia política de la Banca Mundial; "Las Organizaciones No Gubernamentales son personas juridicas de carácter privado, sin ánimo de lucro y con objetivos de beneficio social hacia las comunidades en general que no tengan por objeto reivindicaciones gremiales. Su extensión y sobrevivencia es por demás decirlo gracias al apoyo financiero, asesoría y programas que desde el extranjero han cobrado relevancia mundiaL.. Los Organismos No Gubernamentales se organizan a través de redes nacionales e internacionales y en los últimos años han formado frentes comunes desde ciertas luchas: Observación ciudadana, defensa de los derechos humanos, renuncias de injusticias, observaciones de las elecciones, etc. El levantamiento de encuestas sobre preferencias políticas y la organización de foros informativos sobre distintos temas de coyuntura política; destacan Alianza Crvica, el Foro de Apoyo mutuo y el Movimiento Ciudadano por la Democracia. Promoviendo la participación ciudadana en las diversas esferas de la vida pública, actúan al margen de las instituciones estatales; para la eficacia política y el mejoramiento de los recursos de la sociedad a través de la redistribución de recursos materiales, y un sistema abierto de información e igualdad de derechos, centrándose específicamente en impulsar los procesos de liberación y democratización en el país. "Cosa que ya se ha dado con el proceso electoral del 2 de julio del 2000" con la alternancia de un partido con todos los proyectos de libre 35 mercado y democracia social o plural.23 La puesta en práctica de las reglas del juego político en estas elecciones pasadas del 2 de julio del 2000, califican de cierto el objetivo de una transición, que no rompe con el orden ni la estabilidad política y social, por ello las reglas del juego político "son un conjunto de enunciados técnicos-administrativos capaces 'de fijar" ... "Normas que faciliten, regulen y formalicen la competencia política entre los partidos. Se refiere a todos aquellos procesos en que las normas y procedimientos que regulan la democracia sean aplicados a las instituciones políticas antes regidas por otros principios, o bien aplicados para mejorar su eficacia".24 2l LUIS MENDEZ H. N. SOCIEDAD CIVIL Y TRANSICiÓN EN MEXICO. Págs. 31-38, 1997. El Cotidiano Centro Oculto del Poder, UAM-A. " LUIS MENDEZ H.N. SOCIEDAD CIVIL Y TRANSICiÓN EN MÉXICO. Págs. 3-5 Centro Oculto del Poder. UAM-A. 36 BIBLIOGRAFíA • JOHN LOCKE. LA SOCIEDAD CIVIL. Pág. 123, Editorial FCE. Año 1990. México. • JUAN CARLOS PORTINTEIRO. LA DEMOCRATIZACiÓN DEL ESTADO MODERNO. Material para el debate contemporáneo. Núm. 6 Revista Buenos Aires. • ALBERTO ROCHA S. LA REIVINDICACiÓN DE LA DEMOCRACIA. Seminario de política, año 1993. Periódico "El Nacional", 18 de febrero de 1993. • LIDIA GIROLA: "NI RACIONALISTAS NO DESENCANTADOS". Peculiaridades socioculturales del proceso de modernización a la mexicana: Revista Sociológica Núm. 2, Año 8. "Lo público y lo privado". Págs. 234-250. mayo-agosto Año 1993 UAM-A. • LIDIA GIROLA: "NI RACIONALISTAS NO DESENCANTADOS" Ibid. mayo-agosto Año 1993, Págs. 160-165. UAM-A. • ANTHONY GIDDEN. SELECCiÓN E IDENTIDAD EN LA SOCIEDAD MODERNA. Año 1981, UNIVERSIDAD STANFORD CALlF. Preso Word. Pág. 126. • Idea tomada del texto de Participación Ciudadana del OCUM, Pág. 324. 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PARA LA DEMOCRACIA DE LOS DE ABAJO. Págs. 298-312 Edit. IBBN 1997. Editado La Jornada. • LUIS MÉNDEZ H. N. SOCIEDAD CIVIL Y TRANSICiÓN EN MÉXICO. Págs. 31-38, 1997 El Cotidiano Centro Oculto del Poder, UAM-A. • LUIS MÉNDEZ H. N. SOCIEDAD CIVIL Y TRANSICiÓN EN MÉXICO. Págs. 3-5 Centro Oculto del Poder, UAM-A. 40 ¿Qué debemos entender por participación en referencia a la acción política? La participación tiene dos dimensiones; La social y corporativa, cuyo equivalente es el cambio social e implica intervenir en los asuntos públicos en forma colectiva y necesariamente conflictiva; La política, cuyo equivalente es la democracia, constituye una expresión de los estratos populares para lograr su ciudadanía y construirse en sujeto de su propio desarrollo; así como la estrategia para cambiar la distribución de poderes en la sociedad.27 Resulta evidente que entender la participación ciudadana no como un agregado de la sociedad civil, sino como el sujeto que participa en el fortalecimiento del sistema politico al ser objeto del orden de poder, dentro de las estructuras del Estado. Cuando Chirinos nos habla de la categoría "Participación Ciudadana", utiliza "participación politica". Una vez que ha puesto de manifiesto la "multidimensionalidad" del concepto participación política, al hacer una explicación de ésta a partir del voto. Haciendo una connotación decimal, la participación política como voto, se restringe al comportamiento electoral, la afiliación a partidos y la 27 CRISTINA SÁNCHEZ. Ano ¡ 994. Pág. 326. 41 participación en actos políticos partidarios, la importancia que tiene el voto en el proceso de consolidación de la democracia y la participación. Es más bien, dice el tipo de participación, cuando ésta se ha incorporado al elemento participatorio en las políticas estatales. Se trata de programas surgidos desde el Estado y que tienen el objeto de distribuir bienes y servicios a la población caso que no es referido a la acción política sino a la acción pública de gestión y asistencia llevada a la "seudo participación", como lo ha denominado "Paretón, 1970". Podemos concluir que de acuerdo a lo citado son formas de acción referentes al orden político del sujeto social: a) Participación electoral b) Participación subordinada c) Participación colaborativa d) Participación en toma de decisiones La participación no es un ejercicio de la única forma, sino diversas, de acuerdo a una coyuntura concreta al desarrollo de los sujetos, o experiencias anteriores a la política del Estado. Para no agregar las obras y referencias solo me limitaré a la cuestión en esencia. La participación electoral se refiere a la representatividad y elección del sujeto individual del partido, o acuerdo de un plebiscito que sea a su favor o en oposición. 42 Así consideramos dos tipologías de la participación ciudadana, "Connolly se trata de la intervención de los particulares en las actividades públicas en tanto determinadoras de los intereses sociales".28 El otro ámbito de participación ciudadana está en la acción del sujeto con lo politico, que es el que se relaciona con la elaboración de las opciones o de las decisiones de interés público, o sea, con las actividades del gobierno, sino también quienes toman parte activa en la campaña electoral, espectadores, quienes se limitan a votar y apáticos que ni siquiera votan. 29 La participación polftica está llevada más al grado de influencia que se ejerce a través de la actividad lo que incluye la cantidad de presión sobre los dirigentes para que actúen de determinada manera y la presión de la información que se les dé acerca del modo que ha de llevar su resolución individual a participar y según el esfuerzo que estén dispuestos a asumir para hacer efecto de éste. Las formas en que se adhiere a la acción participativa dentro del ámbito del orden polftico son: 1) El voto efectivo: que es caracterizado por el sufragio en las elecciones nacionales, regionales, locales o plebiscitos. 2) Campaña política; comprende la acción colaboradora de los miembros de un partido a iniciativa de ley, al persuadir a otros a favor del " PRlSCILLA CONNOLL y (1990) "DOS DECADAS DE SECTOR INFORMAL SOCIOLÓGICO. Mo 5. No. 12 p. 49 UAM·A. " CRISTINA SÁNCHEZ MEJORADA F. (1994). DEBATE EN TORNO A LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA. Dinámica Urbana y Proceso Socio Polftico. P. 351, Capitulo 15. OCIM. 44 La participación indirecta comprende la intervención de organizaciones que actúen en representación de intereses específicos: de base, de interés público o intermediación. Abstencionismo, acto colectivo o individual del sujeto en acción que no vota, no participa o colabora, considerando una opción pública u oposición y está expuesta además de las sanciones legales, el sujeto en acción negativa al negarse a pagar impuestos o desobligación ciudadana de sus deberes políticos?O Esta revisión nos denota que la participación ciudadana está encajada en la participación política, donde los efectos se entiendan como un encuentro entre diferentes sectores sociales, particularmente un encuentro entre excluidos y aquellos que en la sociedad mantienen o hacen cumplir esta exclusión. En ese sentido se contesta el significado que tiene el término participación que pude ser contradictorio, porque los partidos políticos lo usan o utilizan como una forma de legitimar el poder y el control social y no como una estrategia portadora de cambio. 31 En la esfera de lo universal, la acción polftica o intromisión en las relaciones de poder, de los miembros ordinarios o causales de un sistema político que evidencian en su elección el resultado y su preferencia de la generalidad. JO Ideas del Diccionario dellnstituto Nacional Electoral "lFE", 1998. México, D.F., Págs. 50, 520-530. JI CRISTINA SÁNCHEZ, Año 1994, Pág. 33. 45 En primer lugar la acción que busca la respuesta a determinadas demandas, otros al dar su apoyo a este sistema establecido, en otras enunciaciones, la participación política del ciudadano implica: Que ésta tenga el poder para integrar la representación de la sociedad democrática a través de los votos, pero una vez constituido los órganos de gobierno, la participación se convierte en el medio privilegiado de la llamada sociedad civil para hacerse presente en la toma de decisiones políticas. 32 Podemos así confrontar dos tipos de acción social en referencia al poder, sea en la participación obligatoria o facultada. En el primer caso, el ordenamiento jurídico dispone la puesta en práctica del proceso o instrumentación del organismo respectivo como un requisito necesario para la toma de alguna decisión. La facultativa puesta en práctica del proceso participativo o del organismo con acción colateral depende discrecionalmente de quién esté facultada a ponerlo en marcha, la primera de manos de los ciudadanos mismos, la utilización acerca o no del mecanismo de acción nacional en interacción y representada a un nivel de desarrollo de la democracia superior a la segunda donde la intervención del ciudadano está supeditada a la voluntad de la legislatura del ejecutivo o a ambos. 33 La participación es un concepto que engloba un gran número de formas de acción. En general la participación se refiere a acciones por 12 MAURICIO MERINO. LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA DEMOCRACIA. IFF. Cuaderno de divulgación de la Cultura Democrática. "C.D.C.D." Pág. 29. AfIo 1999. )) Diccionario electoral, afto 1990, Pág. 519. 46 medio de las cuales los miembros ordinarios de un sistema político intentan influir sobre ciertos resultados, al sostener que la acción introyectada para un fin colectivo o particular, es un instrumento para el logro de un mejor bienestar colectivo y no un fin en sí mismo, como parece suponer la teoría tradicional de la democracia, de modo que si el objetivo a lograr puede ser alcanzado mejor mediante gobiernos puramente representativos y no participativos, esto sería lo preferible. y es que la palabra democracia significaba para ellos lo que nosotros calificaríamos hoy como asambleísmo. En cambio, lo que ellos entendían como gobierno republicano estaba mucho más cerca de nuestra concepción democrática actual. Mucho más cerca pero todavía lejos de lo que hoy entendemos al invocar la idea de la democracia. La diferencia fundamental está en los procesos electorales. Entre los antiguos no cabía ni remotamente la idea de que todas las personas fueran iguales ante la ley, y que tuvieran el mismo derecho a participar en la selección de sus dirigentes. No todos gozaban de la condición de ciudadanos. Era necesario haber nacido dentro de un estrato específico de la sociedad, o haber acumulado riquezas individuales, para tener acceso a la verdadera participación ciudadana. De ahí que tampoco celebraran elecciones para nombrar cargos públicos sino sorteos: todos los ciudadanos eran iguales y no había razón alguna para distinguir a nadie con el voto mayoritario. La representación y la partícipación aparecían, así, fundidas en una 50 democrática. La importancia que los partidos le otorgan a sus propios intereses, a su propio deseo de conservar el mando político por encima de los intereses más amplios de los ciudadanos constituye, de hecho, el argumento más fuerte que se ha empleado por los críticos del llamado régimen de partidos. Ciertamente, el primer puente que une a la representación polftica con la participación de los ciudadanos en los asuntos comunes es el voto. Sin elecciones, simplemente no habría democracia. Podría haber representación -como también vimos-, pero esa representación no respondería a la voluntad libre e igual de los ciudadanos. Pero la democracia no se agota en las elecciones: continua después a través de otras formas concretas de participación ciudadana, que sólo atañen tangencialmente a los partidos polfticos. Para saber que un régimen es democrático, pues, hace falta encontrar en él algo más que elecciones libres y partidos políticos. Por supuesto, es indispensable la más nítida representación polftica de la voluntad popular -y para obtenerla, hasta ahora, no hay más camino que el de los votos y el de los partidos organizados-: sin embargo, se contradice cuando hablan de que hoy solo existe una participación ciudadana en la súper estructura de la sociedad contemporánea, las estructuras de la acción polftica ligada a la democracia representativa o participación electoral es una parte de universo social, donde la contraparte y activa sociedad civil vinculan al poder ciudadano la función de ser participe de sus deberes y derechos juridicos. 53 población potencialmente apta para hacerlo, consideramos en primera instancia que aquellos consideran que los beneficios de su acción son superiores a los costos que ésta implica. Se añaden dos aspectos que no habíamos considerado al hablar de participación en un sentido amplio: 1) La participación electoral está condicionada por los costos y beneficios que dicha acción conlleve y 2) Los actores y las acciones posibles están contenidas en un marco legal, es decir, no cualquiera puede actuar y no cualquier acción es posible. Esta definición toma en consideración de manera implícita dos definiciones de participación polftica: la primera, la que caracteriza como el conjunto de "actos legales realizados por ciudadanos particulares que están más o menos dirigidos a influir en selección del personal gubernamental y/o de las acciones que realizan". Dado que la globalizaci6n está asociada con una mayor actividad económica y una mayor capacidad gubernamental cabe esperar que "las naciones con estructuras sociales de liberalización mercantil e industrializadas y desarrolladas tengan mayores niveles de participación ciudadana politica. El aumento en la participación obedece, en parte, a que ocurre una expansión, un crecimiento de las capas sociales más educadas de la sociedad. 56 favorecida. Para concluir la participación de los Organismos No Gubernamentales que venían a consolidarse como partidos políticos, y a poner en tela de juicio su realidad política en la Sociedad Civil, al manifestarse como un sector politizado de la sociedad, muestra clara de la apertura democrática. El Partido Acción Nacional (PAN) y el Verde Ecologista (Coacción Alianza por el Cambio); Partido Revolucionario Institucional (PRI); Partido de la Revolución Democrática (PRO); Partido del Trabajo (PT); Convergencia por la Democracia- Partido Patriótico Nacional; Convergencia; Partido del Centro Democrático, Partido de la Sociedad Nacional (PSN); Partido de Alianza Social (PAS); Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM); Democracia Social-Partido Político Nacional (POS). Quienes incurrieron en una manifestación participativa que dio la posibilidad de la alternancia. En conclusión veremos la importancia de las elecciones en los Estados modernos ningún fenómeno es tan común como el de las elecciones, es decir, la designación de representantes a través del voto del electorado. La idea general de la importancia de las elecciones radica en que éstas, representan el método democrático para designar a los representantes del pueblo. 36 Las elecciones tal vez son lo más aproximado al control del gobierno por el pueblo que se pueda alcanzar en la moderna J6 DlETER NOHLEN. SISTEMAS ELECTORALES Y PARTIDOS POLÍTICOS. la. Edil. Fondo de Culrura Económica, México, 1994. p. 9. 57 sociedad. Las elecciones representan una técnica de designación de representantes. Según esta definición, las elecciones pueden ser utilizadas en lugar de otras técnicas, sin embargo no son exclusivas de las democracias.37 - En los paises del socialismo real, cuyas constituciones consagraban un partido único, las asambleas representativas se renovaban periódicamente, mediante elecciones. - En los paises con gobierno autoritario, en los que no se cuestiona la exclusividad del poder en manos de los grupos dominantes, se llevan a cabo elecciones. En este sentido Dieter Nohlen38 considera que, de la realización de elecciones en sistemas politicos, autoritarios, y totalitarios, se puede concluir lo siguiente: a) El concepto de elecciones varia según los sistemas politicos; Representativo y no representativo. b) La importancia de las elecciones difiere de un sistema politice a otro, y la representación electoral; c) Las funciones de las elecciones cambian de sistema a otro de los cuales se explicara más adelante. J7 DIETER NOHLEN., op. cil. p. 11. " Ibid. p. 10. 58 La primera distinción conceptual entre las elecciones en sistemas políticos diferentes está implícita en el término mismo, pues mientras en un sistema el elector puede elegir entre varios partidos y tomar su decisión libremente, en otro sistema tiene que votar por un partido único, ya que no se permite la participación de otros. Para poder ejercer efectivamente el sufragio, el elector debe tomar la oportunidad de elegir y gozar de la libertad de elección. Sólo quien tiene la opción entre dos alternativas, por lo menos, puede ejercer verdaderamente el sufragio. La oportunidad y la libertad de elegir deben estar amparadas por la ley. Cuando estas condiciones están dadas, hablamos de elecciones competitivas. Cuando se niega la oportunidad y la libertad de elegir, hablamos de elecciones no competitivas. Cuando se limitan, de alguna manera, la oportunidad y libertad, hablamos de elecciones semicompetitivas, en México existe la competitiva y pluripartidistas. - La importancia de las elecciones competitivas se deriva de la teoria democrática liberal. Según ésta, la democracia no acaba con la dominación política, pero intenta controlarla mediante la división de poderes, la vigencia de los derechos humanos, el derecho a la oposición y la oportunidad de la oposición a de llegar al poder. - Las elecciones representan el elemento central de la participación democrática en las democracias occidentales. Aunque las elecciones no son sino una forma de participación polftica, entre otras, para la gran 59 mayoría de la población representa el único instrumento de participación en el proceso político. La importancia de las elecciones no competitivas en los regímenes del socialismo real nunca tuvieron la función de legitimar el poder. Tanto la legitimidad del sistema político como el ejercicio del poder por un partido único derivan de su concepción ideológica. Así también en los sistemas donde existen más de un partida y éstos son subalternos del que sustenta el régimen. 39 En tales condiciones, las elecciones son instrumento del ejercicio del . poder y no su criterio de legitimación. Ellas están sujetas al control absoluto del partido y de los órganos estatales. La oposición no puede articularse. La importancia de las elecciones semicompetitivas en los sistemas autoritarios, sirven también para reafirmar las relaciones de poder existente, como el mantenimiento de la paz social y el orden. A diferencia de las democracias, en los sistemas autoritarios el poder político no está en juego. Pero a diferencia de las elecciones en sistemas totalitarios, la oposición se puede articular parcialmente. Puede haber partidos de periferia legalizados. La disidencia politica se puede manifestar, además, mediante la abstención electoral. En general, el control sobre el proceso electoral no es perfecto. Aunque los resultados electorales no ponen en duda la dominación del partido oficial, puede surtir efectos en la cúpula en el poder político que, en muchos casos se muestra muy sensible JO GIOVANNI SARTORI. PARTIDOS POLiTICOS. Capítulo 2.1978, p. 56 México., Edil. POlTÚa. 60 a la variación en el apoyo o rechazo popular.4o Tampoco hay que olvidar que las elecciones en los sistemas autoritarios están mucho más expuestas a la competencia de los ideales democráticos, de elecciones libres, que en los sistemas totalitarios. "Este hecho se refleja en las frecuentes reformas a las leyes electorales, destinadas a convencer al pueblo de que está avanzado hacia el establecimiento o restablecimiento de la democracia. El México de las décadas pasadas es un buen ejemplo de ello" 41, las reformas que se impulsaron de 1976 a la fecha para que se pasase a la alternancia sin llegar a la rebelión de la sociedad, por aplicar una campaña con recursos y proyectos de inconformidad ante el régimen nacional revolucionario. Las funciones de las elecciones cumplen una gran diversidad de funciones. En primer lugar, éstas se distinguen según los tres tipos fundamentales de sistemas polfticos, La función de las elecciones competitivas en los enfoques específicos de la teoría democrática, determinan las funciones principales de las elecciones competitivas, las que pueden ser interpretadas como elementos sean: • Expresar la confianza de electorado en los candidatos electos; • Constituir cuerpos representativos funcionales; • Controlar el gobierno. 4() Ibid. p. 14 " Ibid. 61 Las funciones específicas de las elecciones dependen de las condiciones sociales, institucionales y políticas. En países socialmente fragmentados, las elecciones pueden tener la función de posibilitar la representación justa de los diferentes grupos socioculturales o de superar politicamente las divisiones formando mayorías parlamentarias. En sociedades más homogéneas, las elecciones cumplirian, más bien la función de estimular la competencia por el poder entre los partidos políticos. En sociedades relativamente homogéneas, con sistema parlamentario y con pocos partidos, las elecciones, pueden tener, entre otras, las siguientes funciones: - Legitimación del sistema político y del gobierno de un partido o coalición de partidos; Expresión de confianza en personas y partidos; - Reclutamiento de élites políticas; - Representación de opiniones e ingreses del electorado; - Canalización de conflictos políticos mediante procedimiento pacíficos; - Oportunidad de cambio de gobierno.42 Las funciones de las elecciones no competitivas sirven, como instrumento del ejercicio en la interpretación marxista leninista para perfeccionar al socialismo mediante: - La movilización de todas las fuerzas sociales; ., Ibld. pp. 16-17 63 - La manifestación (e interpretación parcial) de fuerzas opositoras; El reajuste estructural del poder a fin de afianzar el sistema. Debido a las grandes diferencias entre los casos, las funciones de las elecciones semicompetitivas deben ser estudiadas según los países y los regímenes respectivos. En el caso mexicano nos tenemos que apegar al Código Federal de Instituciones y procedimientos electorales (COFIPE), como se menciona en el título segundo, capítulo primero de la participación de los ciudadanos en las elecciones. Derechos y Obligaciones. ARTICULO 4 1. Votar en las elecciones constituye un derecho y una obligación del ciudadano que se ejerce para integrar los órganos del Estado de elección popular. 2. El voto es universal, libre, secreto, directo, personal e intransferible. 3. Quedan prohibidos los actos que generen presión o coacción a los electores. 64 ARTICULO 5 1. Es derecho de los ciudadanos mexicanos constituir partidos políticos nacionales y agrupaciones politicas y afiliarse a ellos individual y libremente. 2. Es obligación de los ciudadanos mexicanos integrar las mesas directivas de casilla en los términos de este Código. 3. Es derecho exclusivo de los ciudadanos mexicanos participar como observadores de los actos de preparación y desarrollo del proceso electoral, asi como de los que se lleven a cabo el dia de la jornada electoral, en la forma y términos en que determine el Consejo General del Instituto para cada proceso electoral, de acuerdo con las bases siguientes: a) Podrán participar sólo cuando hayan obtenido oportunamente su acreditación ante la autoridad electoral; b) Los ciudadanos que pretendan actuar como observadores deberán señalar en el escrito de solicitud los datos de identificación personal anexando fotocopia de su Credencial para Votar con fotog rafia , y la manifestación expresa de que se conducirán conforme a los principios de imparcialidad, objetividad, certeza y legalidad y sin vinculas a partido u organización política alguna; c) La solicitud de registro para participar como observadores electorales, podrá presentarse en forma personal o a través de la 65 organización a la que pertenezcan, ante el Presidente del Consejo Local o Distrital correspondiente a su domicilio, a partir del inicio del proceso electoral y hasta el 31 de mayo del año de la elección. Los presidentes de los Consejos Locales y Distritales, según el caso, darán cuenta de las solicitudes a los propios Consejos, para su aprobación, en la siguiente sesión que celebren. La resolución que se emita deberá ser notificada a los solicitantes. El Consejo General garantizará este derecho y resolverá cualquier planteamiento que pudiera presentarse por parte de los ciudadanos o las organizaciones interesadas; d) Sólo se otorgará la acreditación a quien cumpla, además de los que señale la autoridad electoral, los siguientes requisitos: 1. Ser ciudadano mexicano en pleno goce de sus derechos civiles y políticos. 11. No ser, ni haber sido miembro de dirigencias nacionales, estatales o municipales de organización o de partido politico alguno en los últimos tres años anteriores a la elección; 111. No ser, ni haber sido candidato a puesto de elección popular en los últimos tres años anteriores a la elección; y IV. Asistir a los cursos de capacitación, preparación o información que impartan el Instituto Federal Electoral o las propias organizaciones a las que pertenezcan los observadores electorales bajo los lineamientos contenidos que dicten las autoridades competentes del Instituto, las que 66 podrán supervisar dichos cursos. La falta de supervisión no imputable a la organización respectiva no será causa para que se niegue la acreditación. e) Los observadores se abstendrán de: 1. Sustituir u obstaculizar a las autoridades electorales en el ejercicio de sus funciones, e interferir en el desarrollo de las mismas; 11. Hacer proselitismo de cualquier tipo o manifestarse a favor de partido o candidato alguno; 111. Externar cualquier expresión de ofensa, difamación o calumnia en contra de las instituciones, autoridades electorales, partidos políticos o candidatos; y V. Declarar el triunfo de partido político o candidato alguno. f) La observación podrá realizarse en cualquier ámbito territorial de la República Mexicana; g) Los ciudadanos acreditados como observadores electorales podrán solicitar ante la Junta Local que corresponda, la información electoral que requieran para el mejor desarrollo de sus actividades. Dicha información será proporcionada siempre que no sea confidencial en los términos fijados por la ley, y que existan las posibilidades materiales y técnicas para su entrega; 67 h) En los contenidos de la participación que las Juntas Distritales Ejecutivas impartan a los funcionarios de las mesas directivas de casilla, debe preverse la explicación relativa a la presencia de los observadores electorales, así como los derechos y obligaciones inherentes a su actuación; i) Los observadores electorales podrán presentarse el día de la jornada electoral con sus acreditaciones y gafetes en una o varías casillas, así como en el local del Consejo Dístrital correspondiente, pudiendo observar los siguientes actos: 1. Instalación de la casilla; 11. Desarrollo de la votación; 111. Escrutinio y cómputo de la votación en la casilla; IV. Fijación de resultados de la votación en el exterior de la casilla; V. Clausura de la casilla; VI. Lectura en voz alta de los resultados en el Consejo Distrital; VII. Recepción de escrítos de incidencias y protesta; y j) Los observadores podrán presentar, ante la autoridad electoral, el informe de sus actividades en los términos y tíempos que para tal efecto determine el Consejo General. En ningún caso los informes, juicios, opiniones o conclusiones de los observadores tendrán efectos jurídicos sobre el proceso electoral y sus resultados. 4. Las organizaciones a las que pertenezcan los observadores electorales, a más tardar veínte días antes al de la jomada electoral, deberán declarar el origen, monto y aplicación del financiamíento que 68 obtengan para el desarrollo de sus actividades relacionadas directamente con la observación electoral que realicen, mediante informe que presenten al Consejo General del Instituto Federal Electoral, conforme a los lineamientos y b ases técnicas a que se refiere el párrafo 2 del artículo 49-8 de este Código. ARTICULO 6 1. Para el ejercicio del voto los ciudadanos deberán satisfacer, además de los que fija el artículo 34 de la Constitución, los siguientes requisitos: a) Estar inscritos en el Registro Federal de Electores en los términos dispuestos por este Código; y b) Contar con la Credencial para Votar correspondiente. 2. En cada distrito electoral uninominal el sufragio se emitirá en la sección electoral que comprenda al domicilio del ciudadano, salvo en los casos de excepción expresamente señalados por este Código. 69 BIBLlOGRAFIA • CRISTINA SÁNCHEZ. OCIM Año 1994, Pág. 324. • CRISTINA SÁNCHEZ. Año 1994 Pág. 325. • CRISTINA SÁNCHEZ Año 1994, Pág. 326. • PRISCILLA CONNOLLY (1990) "DOS DÉCADAS DE SECTOR INFORMAL SOCIOLÓGICO. Año 5, No. 12 p. 49 UAM-A. • CRISTINA SÁNCHEZ MEJORADA F. (1994) DEBATE EN TORNO A LA PARTICIPACiÓN CIUDADANA. Dinámica Urbana y Proceso Socio- Político. P. 351, Capítulo 15. OCIM. • Ideas del Diccionario del Instituto Nacional Electoral "IFE", 1998, México, D.F., Págs. 50, 520-530. • CRISTINA SÁNCHEZ, Año 1994, Pág. 33. • MAURICIO MERINO. LA PARTICIPACiÓN CIUDADANA EN LA DEMOCRACIA. IFE. Cuaderno de divulgación de la Cultura Democrática. "C.D.C.D." Pág. 29. año 1990. • Diccionario electoral, año 1990, Pág. 519. • GIOVANNI SARTORI, ELEMENTOS DE TEORIA POLlTICA. Alianza Editorial, Madrid, 1992, p. 230. 70 • MAURICIO MERINO: LA PARTICIPACiÓN CIUDADANA EN LA DEMOCRACIA. Cuaderno de divulgación de la Cultura Democrática IFE, año 1998, Págs. 17-28. • DIETER NOHLEN. SISTEMAS ELECTORALES Y PARTIDOS POLÍTICOS. 1". Edit. Fondo de Cultura Económica, México. 1994, p. 9. • DIETER NOHLEN. Op. Cit. p. 11. • Ibid. p. 10. • GIOVANNI SARTORI. PARTIDOS POLÍTICOS. Capítulo 2. 1978, p. 56, México. Edil. Porrúa. • Ibid. p. 14. • Ibid. pp. 16-17. • Ibid. p. 17. 71 CONCLUSiÓN PARTICIPACiÓN, UNA ACCiÓN A LA ALTERNANCIA Como hemos analizado en los capitulos dos y tres, podemos decir que la hipótesis de Alberto Melucci.44 tiene una realidad actual y vigente. El estudio de las relaciones entre movimientos, partidos y sistema político es un problema teórico central que puede tomarse como clave para leer de modo transversal la realidad social contemporánea. La delimitación de un espacio conceptual que integre los movimientos sociales y el sistema político, y que considere los primeros como sujetos autónomos. Los movimientos sociales y los partidos políticos son dos formas de la acción que desarrollan los sistemas contemporáneos. Los conflictos afloran más allá de los límites institucionalizados que regulan la competencia política y que permiten a un sistema producir las decisiones. Los movimientos rompen las reglas del juego y al mismo tiempo, revelan que las mismas no son simples condiciones funcionales de la integración social, sino que son también instrumentos a través de los cuales se mantienen los intereses dominantes. Sin embargo, los conflictos también se miden con las reglas. Los movimientos se dan dentro y fuera del sistema institucional; ni aceptan ni .. Albeno Melucci. Actores, Clases y Movimientos Sociales 11: El conflicto y las reglas: movimientos SOCiales y sistemas polfticos. Sociológica, Ailo 10, Número 28, Mayo-Agosto de 1995, Págs. 226-233. 72 rechazan los vinculos, y al mismo tiempo buscan superarlos. Por lo tanto, existe a menudo una relación de continuidad o de representación entre los movimientos y los partidos, los actores institucionales del sistema político. Además, los movimientos en su interior no coinciden con la pura espontaneidad de la acción colectiva; de hecho, los movimientos sociales producen los sistemas de reglas, crean organizaciones, expresan un lider e ideologias y se burocratizan. La relación entre el sistema politico (espacio de mediación regulado por intereses) y la acción colectiva que forma fuera de las reglas del juego, hoy parece ser un problema central de las sociedades de gran complejidad, integradas a un sistema planetario independiente. Surgen movimientos sociales con caracteristicas bastante diversas de aquéllas a las que nos había acostumbrado el siglo XIX, pero también crece la importancia y la autonomía de las relaciones políticas. El análisis de las relaciones entre movimientos, partidos y sistema politico es un problema teórico central que puede ser tomado como clave para leer de modo transversal la realidad social contemporánea, mediante un enfoque eminentemente sociológico. De hecho, aun considerando la dimensión política de las relaciones sociales, es importante no olvidar que los fenómenos politicos expresan aquello que se forma en el tejido profundo de la sociedad. Éstos son años cruciales que han visto emerger a escala planetaria actores y conflictos imprevistos, pero también han mostrado lo inadecuado de instrumentos capaces de captar y de interpretar las formas emergentes de la acción colectiva. Nace de aqui la exigencia de una integración entre los temas tradicionales de la sociología política y una serie de los 73 movimientos sociales en las sociedades complejas. Esto porque siempre es más difícil aislar un análisis del sistema político y de sus actores institucionales (partidos y grupos de presión) de la formación de la acción colectiva no institucional, o porque el conocimiento sociológico viene a ser un recurso que los mismos actores colectivos incorporan en su acción dentro y fuera del sistema político. Sin embargo, la delimitación de un espacio conceptual que integre los movimientos sociales y el sistema político, considerando a los primeros como objetos autónomos de análisis sociológico y no escondiéndolos bajo el segundo, es ya en sí misma un desafío que obliga a poner en cuestionamiento la herencia de diversas tradiciones intelectuales.45 Los movimientos sociales, como sociedad civil han influido para transitar a espacio de pluralidad y de llevar a una participación institucional del IFE como de los partidos pOlíticos, desarrollando un sistema electoral hoy con un nivel de aceptación mundial. "Como hemos visto, los sistemas electorales están íntimamente ligados al tema de la representación política: hay sistemas, en efecto, que son más representativos que otros de la pluralidad política en la sociedad. También están tangencialmente ligados al tema de la gobernabilidad: hay sistemas que en si mismo -es decir, sin tomar en cuenta otros factores- promueven la gobernabilidad (es el caso de los sistemas de mayoría, a pesar de que estos sistemas no son aconsejables en paises heterogéneos o ideológicamente demasiado divididos, como el nuestro). La gobernabilidad, ., lBlDEM, Alberto Melucci. 74 sin embargo, es un tema mucho más vasto. Está relacionado con muchos otros factores, históricos y culturales. Desde el punto de vista institucional, que es el que hemos adoptado, está vinculado sobre todo con el tema del sistema político. Existen en general dos grandes sistemas políticos: el presidencial y el parlamentario, asi como también algunas variaciones en medio, entre las que destaca el llamado sistema semipresidencial".46 Los sistemas presidenciales se caracterizan por tener un presidente que es electo popularmente, que no puede ser despedido por un voto del parlamento y que es, al mismo tiempo, el jefe de Estado y el Jefe de Gobierno. Los ejemplos más comunes de este tipo de sistema están en Estados Unidos y en el resto de los países de América Latina, donde -históricamente, al nacer como repúblicas- en la mayoría de los casos había la necesidad de elegir a un Jefe de Estado: el presidente. Los sistemas parlamentarios, por el contrario, se caracterizan por la conjunción del Poder Ejecutivo y del Legislativo. Son sistemas de poder compartido (no dividido). Los gObiernos parlamentarios son designados, apoyados y, en su caso, destituidos, en el parlamento. Los ejemplos más comunes de este tipo de sistema están en los países de Europa de los casos, al nacer, habia un jefe de Estado: el rey. Los sistemas semipresidenciales, por último, tienen elementos que comparten con los dos sistemas precedentes. Por un lado, el sistema semi presidencial se caracteriza por tener un presidente que es electo- popularmente (es decir, que no depende del parlamento: el presidente debe .. Carlos Tello Diaz, Representación Política y Gobemabilidad Democrática, Voz y Voto 1997, Págs. 8-11. 75 compartir su poder con el primer ministro, quien a su vez debe conseguir a su favor el apoyo del parlamento. El caso más conocido de este tipo de sistema es Francia, sin duda, aunque también existen otros ejemplos, como Sri Lanka. En México, en el pasado, el sistema electoral que predominaba era, formalmente, un sistema de mayoria, el cual beneficiaba a un partido, el PRI, en el que se basaba electoralmente la estructura de dominación hegemónica del régimen. Al mismo tiempo, el sistema político que predominaba era, formalmente, un sistema presidencial, pero que funcionaba en realidad como un sistema presidencialista autoritario. ¿Cuál es la situación ahora? La transición en nuestro pais ha privilegiado las reformas a nuestro sistema electoral por encima de las reformas a nuestro sistema político, es decir, ha privilegiado el tema de la representación polftica por encima de la cuestión de la gobernabilidad democrática. En el ámbito electoral, en efecto, hemos transitado de un sistema de mayoria a un sistema mixto. Tenemos un sistema de elección mixta para conformar la Cámara de Diputados, a saber. De 500 plazas, 300 son electas por un sistema de mayoría y 200 por un sistema de representación politica: hoy en día, las corrientes adversas al PRI, y sobre todo las de la izquierda, están mejor representadas que antes en la Cámara de Diputados. Es obvio entonces, para resumir, que con el surgimiento de un Congreso plural, México ha ganado en el terreno de la representación política: los electores mexicanos están ahora mejor representados. También 76 es cierto que ese triunfo no se ha visto correspondido por uno en el terreno de la gobemabilidad democrática; el gobierno de hoy no es más eficiente que los gobiernos del pasado. Ello nos ha llevado en los últimos años a reflexionar sobre los cambios que requiere nuestro pais -no tanto su sistema electoral como su sistema político- para enfrentar este reto, el reto de la gobernabilidad. Es evidente que la ingobernabilidad en nuestro pais -menor o mayor, dependiendo de las circunstancias- responde a diversos factores y a causas muy distintas, entre las que cabe destacar la enorme desigualdad social y las recurrentes crisis económicas, así como también nuestra herencia política y cultural, que ha sido centralista y autoritaria. Pero desde el punto de vista institucional, que es un ámbito en que la respuesta si depende de nosotros, la pregunta que nos debemos hacer es la siguiente: ¿qué sistema político deseamos para México? ¿Queremos un sistema presidencial acotado, un sistema semi presidencial o un sistema parlamentario? En contra del sistema presidencial acotado podría decirse que la inercia autoritaria del sistema presidencialista que conocimos en el pasado es tan grande que con mucha dificultad y luego de mucho tiempo la podríamos sobrepasar. En contra del sistema parlamentario, asimismo, podríamos argumentar que no tenemos ni la práctica ni los elementos -es decir, sobre todo, los partidos serios y disciplinados- para transitar con éxito hacia ese régimen. Algunos cambios concretos son sin embargo factibles. Ese marco legal, al premiar la eficiencia del Congreso y al castigar su ineficiencia, tiene cierta similitud con el sistema presidencial alternativo que 77 Sartori aconsejó para los países latinoamericanos que, como el nuestro, tienen un sistema presidencial que no funciona correctamente.47 Conceptualizada de esta manera, la representación política pierde su importancia intrínseca y su área democrática. Convertida en una noción de relativa instrumentalidad e importancia, requiere ser analizada con todo detalle, pues su mera existencia no significa obligada mente una vinculación efectiva entre ciudadanos y poder político y puede ser una institución que, de manera contraria a lo que generalmente se presume y divulga, sirva como medio de control político mediante la creación de canales para filtrar, atenuar e incluso nulificar los auténticos intereses y demandas sociales, o bien, como medio que supuestamente establece vías de legitimación del poder político en realidad inexistentes. Resulta pues indispensable reflexionar sobre el contenido exacto de este concepto y sus principales problemas para poder entender su contextualización en el caso específico de México. Cuando se enuncia la razón de ser de la representación política, quien cuenta con una educación cívíca básica sabe de inmediato que se trata de la institución a través de la cual se ejerce la democracia indirecta, ante la imposibilidad fáctica de ejercitar la democracia directa. Es precisamente en este sencillo juicio lógico donde se halla la primera falacia o el primer problema conceptual de la representación poUtíca, pues parecería que al existir esta instítucíón dentro de la configuración estatal, se está posibilitando la existencia de un sistema democrático como sólo puede existir en la realídad (de manera indirecta). "IBIDEM Carlos Tello Diaz. 78 Un segundo problema aparece de inmediato, pues la institución representativa no es una institución que provee ciertos representantes populares en abstracto, sino que es el principio constitutivo de por lo menos dos de los tres poderes de gobierno en todo Estado liberal, el Ejecutivo y el Legislativo. De esta manera, la institución representativa abre el cauce democrático mediante la creación de un gobierno constituido por esos representantes. En otras palabras, los representantes populares tienen en teoría dos grandes funciones: representar a la sociedad y gobernar a la sociedad, tareas que aun cuando estamos acostumbrados a pensar que son una misma cosa, en realidad son dos y muy distintas entre sí. De esta manera, y sólQ como un mecanismo didáctico para simplificar la exposición, podemos agrupar en tres los principales problemas de la representación política. El primero es el que se refiere a su naturaleza democrática; el segundo el que se refiere a su finalidad política, como medio del gobierno, y el tercero el que se refiere a las complicaciones en el mundo de los hechos, es decir, a sus complicaciones funcionales. En lo relativo al primer problema, de acuerdo con los ideales democráticos, la representación política debe ser entendida como una forma de participación política, a través de una relación institucionalizada. Una relación, puesto que en todo momento debe existir el representante y el representado, y la existencia de uno es de la justificación del otro, es decir, su fuente de legitimidad. Un representado sin representante pierde su carácter y se convierte en un miembro del grupo social sin participación en la toma de decisiones políticas. Lo mismo ocurre con el representante que no cuenta con la existencia de sus representados, que se convierte, en el 79 mejor de los casos, en un gobernante autoritario, sin una conexión relevante con la sociedad. Giovanni Sartori distingue asi la relación juridica como aquella que se da entre un agente que cumple la voluntad de un actor principal y que sólo es posible en el ámbito del derecho privado. Hans' Kelsen, por su parte, sostiene que en el caso de la representación política no hay una relación jurídica, pues no existen instrucciones precisas que unan a las partes, ni forma para exigir la revocación inmediata del mandato. En cambio, de acuerdo con el mismo autor, lo que existe es un conjunto de derechos y obligaciones distintos que son especifica mente determinados por el orden jurídico. Es así como entender a la representación política como una institución -un conjunto de reglas- no sólo clarifica el significado conceptual de éste sino que posibilita el entendimiento de su naturaleza democrática y, eventualmente, la necesidad de su reformulación o ajuste. Como toda institución, la representación política será más o menos democrática, es decir, posibilitará más o menos la participación ciudadana de conformidad con el cumplimiento de ciertas condiciones que correspondan a los requerimientos de un sistema democrático. De manera general, es posible afirmar que estas condiciones son por lo menos tres: 1. Capacidad de respuesta. El nivel de comunicación efectiva entre la ciudadanía, ya convertida en electorado y el representante electo. 80 2. Nivel de responsabilidad. Los representantes tendrán que rendir cuentas, en mayor o menor grado, de sus acciones frente a su electorado. 3. Umbral de remoción. Todo 'representante debe tener límites en su actuar. que establezcan los límites de su relación con el electorado. Esta condición es fundamental, puesto que su existencia garantiza el cumplimiento de las anteriores. Ahora bien, es importante reflexionar brevemente sobre estas condiciones mínimas de democratización de la representación polftica en el caso mexicano. Si bien es cierto que los representantes son electos por vfa del voto libre y secreto, garantizado tras las reformas electorales de 1994 y 1997, el voto sigue siendo un mecanismo muy fimitado para ejercer una plena participación democrática. En todo Estado democrático el sometimiento de los representantes a estas condiciones es, cuando menos, temporal, mediante la sanción de un voto negativo en la búsqueda de los representantes por la reelección. En México, la inexistencia absoluta de un umbral de remoción provoca que los representantes ignoren la fuerza de su electorado, puesto que éste ya brindó lo que tenía que brindar. El representante no cuenta con los incentivos para buscar comunicación con su electorado. Por si fuera poco, tampoco existen mecanismos efectivos que exijan la acción responsable de los representantes. La fuerza que los motiva a perseguir la continuidad de sus carreras políticas se encuentra en otro lado, como menciono en lo relativo al problema de la funcionalidad. Este problema fue analizado por pensadores polfticos de tradiciones ideológicas dispares, tales como Rousseau y Burke. Para Rousseau el 81 problema se resumía en que no podía existir un sistema que fuera verdaderamente representativo, pues tan pronto como el pueblo elige a sus representantes, éstos cesan de ser como el pueblo, no poseen más la voluntad común y poseen tan sólo visiones fragmentadas de la realidad. En resumen, Rousseau veía en la representación el surgimiento de una nueva forma de tiranía. Edmund Burke, de manera similar, sostenía que una legislatura, o un parlamento, no era un grupo de embajadores representando intereses diversos y hostiles cuya misión fuera precisamente defender dichos intereses de otros. Es por lo anterior que Sartori concluye que la idea de un mandato o relación personal debe desaparecer del todo de los sistemas de representación política, a pesar de que esto, en principio, pareciera ser una medida antidemocrático o por lo menos impopular para el electorado. Pero el problema se agrava aún cuando se analiza desde la perspectiva del representante. Ésta era también una preocupación de Burke, así como del liberal John Stuar Mili, quien afirmaba que no era útil, sino altamente perjudicial que la Constitución reconociera a la ignorancia tener el mismo poder político que el conocimiento, y que su preocupación fundamental era el peligro del bajo nivel de inteligencia en el cuerpo representativo y en la opinión popular que lo controla. Sin embargo, las tendencias democratizadoras del Estado 82 contemporáneo que tiene que encarar mayores presiones de una población cada vez mayor, más necesitada y, sobre todo, más demandante, frecuentemente son soluciones con el otorgamiento de "mayor libertad" en la elección de sus candidatos. En el caso mexicano, la situación se ha presentado como un auténtico dilema: mayor democratización a riesgo de perder estabilidad lograda por un sistema excluyente de partido y Ejecutivo dominantes. La transición democrática y la alternancia en el poder tiene costos que son considerados mayores o menores a la exclusión, de acuerdo con la percepción política de cada individuo. Lo importante es reconocer el problema como uno de tipo estructural en el Estado democrático, y reflexionar sobre mecanismos que equilibren la falta de talento y calidad en otras instituciones, tales como los cuerpos técnicos de la administración, o bien el reforzamiento de un Poder Judicial autónomo y eficaz. Al igual que toda la estructura estatal de finales de siglo, el sistema representativo sufre los embates de una crisis generalizada. Esta crisis está determinada por el crecimiento poblacional y el subsecuente crecimiento de problemas sociales y de su complejidad, asr como con el crecimiento de canales participativos a través de ros cuales los grupos sociales son capaces de expresar sus demandas. Sin embargo, esto significa que aún en los casos en que la representación política había logrado ser establecida de conformidad con los requerimientos democráticos, estableciendo una auténtica vía de comunicación entre el electorado y los representantes, los problemas derivados del crecimiento y de la agudización de problemas han convertido esta forma de participación en un mecanismo que tan sólo 83 cumple una función indirecta y simbólica. Es éste el caso de muchos paises industrializados. En segundo aspecto, relacionado con el anterior, tiene que ver con el gran poder e influencia de los medios de información, que han asumido un papel político determinante, con sus propios intereses y su gran capacidad de influencia. En tercer lugar, los partidos políticos generan sus propias dinámicas internas, competencia e intereses, lo que acaba por excluir al electorado de los procesos de elección de sus candidatos. Finalmente, múltiples organizaciones sociales han ido generando nuevas formas de participación y solución de sus demandas. En suma, la supuesta relación entre electorado y representantes se ve totalmente desfigurada por la intrusión de nuevos actores, lo cual obliga a que las reglas de participación deban ser adecuadas a estos cambios, o bien que nuevas formas de participación deban de ser establecidas y coordinadas para reforzar el vinculo perdido entre la sociedad y el gobierno. De manera particular, en México ha existido un sistema representativo altamente disfuncional como medio de participación ciudadana, pero altamente funcional como medio legitimador y de control politico. La falta de reglas de comunicación, responsabilidad, y sobre todo de reelección (la que daría fuerza al voto como mecanismo de remoción) de los representantes, convivió con un sistema que no posibilitaba la participación indirecta 84 mediante la alternancia de partidos politicos. Entre muchas otras. las consecuencias de este sistema fueron una falta de comunicación. credibilidad y posteriormente de legitimidad del sistema representativo; falta de mecanismos institucionales que proveyeran otras formas de participación que compensaran la atrofia del sistema; una clara separación entre la sociedad y el gobierno que hace más difícil la solución de las diferentes demandas sociales; innumerables prácticas clientelares para la obtención de votos. y el surgimiento de múltiples fuerzas alternativas que buscan participación por canales distintos a los establecidos por el Estado o por los partidos políticos. Al margen de consideraciones ideológicas, los costos de contar con instituciones disfuncionales dentro de una organización estatal son muy altos. Cuando los grupos sociales no cuentan con mecanismos para solucionar sus más apremiantes demandas, encontraron vías alternas muchas veces al margen de las instituciones, el orden y la estabilidad. Es imprescindible que se inicie una reflexión colectiva sobre la eficacia de nuestro sistema representativo y sobre sus posibilidades de cambio y perfeccionamiento. El lograrlo no sólo será una pieza fundamental para solucionar la crisis política del país, sino que será una contribución importante en el devenir de la organización estatal del siglo XXI.48 En México, de modo que cuando los defensores de la participación del gobierno en las autoridades electorales señalaban que en muchos países democráticos ello era algo natural, habla que señalar que en aquellos paises no existia un partido de Estado que por tanto gozara de la ., Hugo Concha, Los Dilemas de la Representación Política. Voz y Voto, Diciembre de 1988, Págs. 12-15. 85 parcialidad y el respaldo del aparato estatal. Para dar mayor credibilidad electoral en México era preciso, o bien separar al partido oficial del Estado, o bien separar al gobierno de la autoridad electoral; es evidente que lo primero resultaba mucho más dificil: resaltaba más evidente que lo primero resultaba mucho más dificil, resultaba más conveniente la segunda via. Finalmente, en la reforma de 1996, se decidió que el secretario de Gobernación dejaria de formar parte de la autoridad electoral, cuya cabeza recaeria en un presidente consejero, desvinculado de cualquier dependencia gubernamental. Es decir, con tales reformas, el IFE dejaba de ser un organismo de gobierno, para constituirse como uno de Estado. Otra de las medidas fundamentales para imprimir imparcialidad y credibilidad a la autoridad electoral fue la creación de un nuevo cargo de autoridad: el consejero independiente, es decir, no vinculado (al menos no formalmente) con ningún partido polftico; la idea era dar mayor fuerza a estos ciudadano para que hicieran de contrapeso a la decisión de los partidos. Asi, surgió en 1991 el magistrado consejero, que en número de seis, daria un aire de imparcialidad a sus decisiones frente a los votos del partido, inherentemente interesados. Sin embargo, como muchos otros cambios en la reforma de ese año, la presencia de los nuevos consejeros dejó mucho que desear; por un lado la propuesta para su nominación provenía del Presidente de la República, por lo cual cabria dudar de la fórmula no se modificó en 1986, de modo que prevaleció el sistema de cuotas, de nuevo con el efecto de que muchos de los consejeros podian identificarse con claridad con los partidos que los habían propuesto. Esto podia generar un problema en la imparcialidad esperada de los consejeros, pues la cercanía de los candidatos con alguno de los partidos podia llevar a 86 que fueran vistos como representantes reales de los respectivos partidos pero bajo un atuendo de imparcialidad. Esta es, pues, la conformación que prevalece actualmente en el Instituto Federal Electoral, y puede decirse que en lo fundamental (aunque aún se requieran ciertos ajustes tanto en la ley electoral como en la configuración interna del propio (IFE), el gobierno y su partido han perdido el control suficiente de las autoridades electorales como para no poder revertir un resultado que les sea desfavorable (como se demostró en los comicios de 1997), cuando el PRI perdió su tradicional mayoría absoluta en la Cámara Baja). Esto ha representado un importante paso en la pérdida de la hegemonía del PRI, lo que no implica la derrota o la desaparición de ese partido; simplemente significa que ya no tiene garantizado el triunfo, haga lo que haga, como antaño, sino que su posible triunfo (aunque cada vez más improbable) tendrá que hacerse en condiciones ya esencialmente competitivas. Finalmente, cabe hacer mención del papel de los partidos políticos dentro de la autoridad electoral. Los partidos, autonomía de los así electos. Ante la duda, el principal negociador panista de dicha reforma. Sin embargo, la diputación panista aprobó la propuesta del Presidente, pese a su evidente sesgo partidista, pues después de haber aprobado la ley respectiva, hubiera quedado el PAN muy mal parado frente a la opinión pública porque había dejado en evidencía su error al aprobar la legislación electoral de ese año. 87 Los magistrados consejeros fueron sustituidos por otros seis consejeros -ahora denominados "ciudadanos"- bajo una fórmula radicalmente distinta, y en principio más sana; estos personajes serían propuestos por los principales partidos (PRI, PAN Y PRO), Y después ratificados por una mayoría calificada de la Cámara de Diputados. La fórmula de 1994 llevó a que los consejeros se convirtieran, hasta cierto punto, en representantes de los partidos más importantes, aunque formalmente no pertenecieran a ellos. La fórmula de 1994 llevó a que los consejeros se convirtieran, hasta cierto punto, en representantes de los partidos más importantes, aunque formalmente no pertenecieran a ellos: el método que se eligió fue el de "cuotas", de modo tal que el PRI, el PAN y el PRO propusieron dos candidatos por partido, casi siempre identificados con la causa del partido que los propuso. Ésta siendo los principales interesados en la lista electoral (pues constituyen los contendientes por los cargos en disputa, fueron incluidos dentro del órgano supremo electoral (llamado por mucho tiempo Comisión Federal Electoral), pues se consideró que su punto de vista era fundamental para contribuir a un buen proceso electoral (o al menos para dar mayor legitimidad a ese proceso. De modo que fueron incorporados con voz y voto. Sin embargo, la distribución de los partidos fue generalmente desigual, basada en la votación que hubieran conseguido oficialmente en los comicios inmediatamente anteriores. "El partido que gane en una ronda electoral, obtiene el derecho de recibir aquello que estaba en disputa, pero su triunfo no se traducirá en 88 ventajas formales para la siguiente ronda electoral. Es decir, el que algún participante gane, no implica que en la siguiente partida pueda disponer de más ventajas que sus adversarios, que le podrían asegurar el triunfo, y así indefinidamente. La igualdad de oportunidades para que cualquiera de los contendientes pueda triunfar se pierde en la primera ronda electoral; el ganador de ella se convertirá en el triunfador de las futuras partidas del juego en cuestión. Eso es exactamente lo que ocurria con la distribución de representantes partidarios dentro del órgano electoral; el partido con más votos en una elección tendría derecho a más delegados que indudablemente influirían decisivamente en los resultados de la siguiente elección, alterando significativamente la igualdad de oportunidades que debe prevalecer en una democracia. Durante las diferentes fórmulas de distribución de delegados partidistas en la Comisión Federal Electoral, la suma de los representantes priístas y los representantes del gObierno (lógicamente parciales a favor del PRI) rebasaban la suma de los partidos de oposición. Esto cambió radicalmente durante la reforma electoral de 1994, pues los partidos finalmente tuvieron oportunidad de enviar un solo delegado ante el Consejo Electoral del IFE. Eso se asoció, a su vez, a la pérdida del voto por parte de los partidos. Esta fue la fórmula que el secretario de Gobernación, Jorge Carpizo, encontró para dirimir el espinoso asunto de la representación de los partidos; al no ponerse de acuerdo en cuántos representantes tocarian a cada partido, y a partir de qué fórmula, Carpizo propuso como solución el que los partidos no tuviesen voto, sino sólo voz. En tal caso, no importaría si cada partido tuviera sólo un delegado. La 89 votación recaía entonces en el conjunto de los consejeros ciudadanos, el secretario de Gobernación y dos representantes por cada una de las cámaras legislativas (uno por el partido mayoritario y otro por la primera minoría), que sin embargo actuaban como representantes de su respectivo partido, más que como representantes del Poder Legislativo. Finalmente, en la reforma de 1996, los representantes legislativos también perdían su voto, quedando sin embargo con voz. Esto se ha traducido en la práctica en que algunos partidos cuentan con dos representantes de hecho, generando cierta desigualdad entre los contendientes (aunque ello no influya en la votación), pero que provoca que las sesiones del Consejo General del IFE se prolonguen innecesariamente.49 Todo empezó el 6 de diciembre de 1977, cuando al calor de la reforma política lopezportillista se introdujo en el artículo 73, fracción VI de la Constitución General de la República un párrafo que -para el caso de Distrito Federal- decía: "Los ordenamientos legales y los reglamentos que en la ley de la materia se determinen serán sometidos al referéndum y podrán ser objeto de iniciatíva popular conforme al procedímiento que la misma señale". Estas figuras nunca se aplicaron y terminaron por ser eliminadas del texto constitucional el10 de agosto de 1987. Tan sólo siete años pasaron para que en el estado de Chihuahua, en septiembre de 1944, se introdujeran -por primera vez en una Constitución local del pais- el referéndum y el plebiscito. Luego vendría San Luis Potosi, que en diciembre de 1966 incorpora a su legislación las mismas figuras. Posteriormente a ello es el caso de Jalisco. El actual gobernador resuelve, •• José Antonio Crespo, lFE Una Vistón Optimista, Voz y Voto Marzo de 1998. 91 su mandato para que el pueblo decidiera si continuaba o no en el gobierno. Obviamente, esto nunca lo cumplió 50 El camino a la alternancia de derivó a la llegada de la tecnocracia mexicana o, politicos con carrera. Un pequeño grupo llamado Centro Oculto del Poder, dominaban los puestos gubernamentales, la familia de un sistema político tradicional llevaría un proyecto a largo plazo de la desincorporación de las entidades públicas y paraestatales, que incluirían altos funcionarios gubernamentales dentro deí corporativismo institucional y del sector empresarial. Los cuales buscaban defender sus intereses en la acción privada, empeñados en impedir, el crecimiento del Estado y de un sector de la Sociedad Civil. Para mantener el control de la política estatal, creando el proyecto neoliberal, que trajeron como consecuencia a partir de 1982 la transición a la alternancia, con reformas polfticas y económicas dentro de la sociedad politica y civil. Creando una participación más activa de todos los sectores de la sociedad, como ya lo habíamos dicho el IFE se crea una institución independiente u autónoma del Estado, que reduciría la idea de democracia al proceso electoral. En México, la democracia electoral formalizó y aseguró la política económica de globalización al crear una gobernabilidad en orden social y la continuación del proyecto neoliberal con el triunfo del Partido de Centro " JavIer Hunado, El Atole y la Kcnnesc, Voz y Voto, Septiembre de 1998, Pág. 14. 92 Derecha, bien llamado en el presente Acción Nacional (PAN), las elecciones en México han continuado con un orden económico mundial, como bien decía Rousseau, la soberanía popular se deriva fundamentalmente de un supuesto político, no histórico, llamado Contrato Social lo cual menciona Carlos Montemayor, en la revista proceso del 4 de julio del 2000 en su página 53 el "cambio del mundo está prescindiendo de los supuestos democráticos de soberanía popular, que signifique la integridad de un Estado. En muchas regiones se llama estabilidad social a la violencia institucional de la pobreza, al analfabetismo o la desnutrición, la exclusión. La discriminación política se ejerce a través de una gama que va de la tiranía a la represión hasta la legalización de la marginalidad.5l Este proceso electoral no se propuso modificar la sujeción del pais a las medidas de los organismos financieros internacionales. Por lo contrario, una gran parte de las plataformas de los partidos se proponía ahondar más en esa sujeción, confundiéndola con la modernización de la economía. Estos organismos financieros quieren que aprendamos a confundir el bienestar social con el espejísmo electoral. Quieren que reduzcamos la lucha y la resistencia ciudadana al instante que depositaos el voto en las urnas. Cualquier otro proceso contrarío al sistema, sean las huelgas, las manifestaciones públicas, la resistencia civil, las protestas organizadas, la oposición a proyectos de privatización en sectores estratégicos chocan ambas, con el enfrentamiento a las fuerzas policiacas incompetentes, determinó el voto por la élite de los partidos politicos hoy en el centro. Con el Informe de Gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León, se " Carlos Monlemayor: Las Limilaciones de la Democracia Elecloral, Revis1a Proceso, 4 de julio del 2000, Pág. 53. 93 podría decir que la participación ciudadana llega a su fin pero no es asi; la sociedad civil en algunos sectores fue triunfante de las manifestaciones politicas que llevaron a la alternancia y que hoy nos pone a la sospecha de un gabinete a favor de la privatización y de la reducción de la asistencia social, como de la manifestación de un nuevo pensamiento liberal. Quizá Fernando Ortega' Pizarro cuando refuta que el nuevo Presidente tiene que comprender que ciertas intervenciones del Estado deben existir, para evitar que otros paises tomen el mercado y nos desarticulen. Pero sin embargo vamos a hacer optimistas, el IFE, dice Woldenberg, mantuvo su trabajo conforme con lo previsto, y al final no hubo incidentes. El 2 de julio marcó una etapa histórica en todo el pais que cambiará los supuestos de los partidos políticos, hoy el PAN con Vicente Fox tendrá que gobernar en un sistema político pluralista donde el anterior régimen priista estará representado con una minoría a la par que el PAN, pero quien tendrá el balance será la izquierda perredista. Sin embargo, esto no impedirá que se gobierne bajo un presidencialismo que se ve será endurecido, como lo ha sido en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Fox tendrá que enfrentar a un gobierno plural. 95 APARTADO BIBLIOGRÁFICO GENERAL • Alberto Rocha, "Participación Política", Gestión política, Política y Gobierno, Vol. 111, Núm. 1 México, 1er. Semestre 1996, Centro de Investigación y Docencia Económica, Pág. 31. • Anthony Giddens, "Modernidad y Estado", Edit. Fondo de Cultura Económica, Año 1986, México, Primera edición, Pág. 210. • Armando Ariel, "Participación Política2, Revista Mexicana de Sociología, UNAM, 2/97 Pág. 144 Edit. Probissa, México. • Carlos Salinas de Gortari, Plan Nacional de Desarrollo 1988-1994, Gobernación, Diario Oficial de la Federación 1998, México. • Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos 1999, Artículo 35. • Cristina Sánchez Mejorada, "Participación Ciudadana", Observatorio de la Ciudad de México, Dinámica Urbana y Procesos. • Diccionario de la Gran Academia Española, "La Sociedad Civil", 1990, Editorial A.E.C. 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